Kaixo, el 29 de febrero y huyendo del mal tiempo de nuestra amiga la "Vertiente Cantábrica" y sus lluvias nos fuimos hasta Artajona para dar una vuelta muy interesante y con buen tiempo.
Salimos de Artajona y su "Cerco" para ver un par de grandes dólmenes de "Pasillo", restos del Castro de El Dorre y por una serie de lomas volver al "Cerco" y hacer una visita a su interior.
Dejamos el coche a la entrada del Cerco, lleva ahí desde el siglo XI.
Se ven nueve de los catorce torreones con almenas que había.
Empezamos a andar hacia la Basílica de Nuestra Señora de Jerusalén, patrona de Artajona. 

Se construyó entre los años 1709 y 1714 y es de estilo neoclásico.
La fachada principal.
El escudo de Artajona.
Seguimos entre campos, muchos de ellos cultivados.

Nos dirigimos a los dólmenes y salimos de la pista para andar por un camino.
Hasta que llegamos al dolmen de La Mina.

La entrada no tenía puerta y se tapaba con ramas y tierra.

Junto al domen hay una gran muga para separar Artajona de Añorbe.
Tiene más pequeñas piedras para sujetarla.
A los pocos metros de está muga está la cima de Egastiaga, rodeada de eólicos, la última vez que pasé por esos lugares no había ninguno.
Las vistas son extraordinarias hacia todos lados.
Vemos nuestra siguiente cima, Larrabeltz, y, antes el collado, dónde veremos otro dolmen.
Larrabeltz, Montejurra y Sierra Cantabria.
El Canal de Navarra.
Una vez que hemos llegado al collado visitamos el dolmen del Portillo de Eneriz.
Es parecido al de La Mina, aunque un poco más grande.
Desde aquí vemos la loma de Egastiaga por donde hemos andado hace un rato, toda llena de molinos.
Seguimos el camino por un bosque muy majo.

Para ir hacia el Larrabeltz.
Según subimos vemos mejor la loma del Egastiaga.
En la cima del Larrabeltz hay una serie de piedras que podría ser algo más.
Después de picotear algo seguimos hacia Gazteluzar.
En el montecillo del Gazteluzar hay un antiguo Castro y en su cima están los restos del aljibe.
Unas extensas vistas hacia Artajona.

Toda la zona está llena de restos de piedras del antiguo yacimiento de la Edad del Hierro.
Es el Castro de El Dorre, parece que fue construido por una población Indoeuropea que vivía en casas de aparejo.
Se ven restos de grandas losas.

Grandes restos de lo que parece un muro.
Cerca estaba el poblado de Farangortea donde vivían los constructores de los dólmenes que hemos visto hace un rato.
Extraordinarias vistas.
Vamos bajando junto al gran muro.
Viendo las lomas de Txingarra, hacía allí vamos.
Bajando vemos las enormes dimensiones de la muralla rupestre.
Tiene más de 100 metros de longitud.

Subiendo al Txingarra vemos la cima de Gazteluzar y, a la derecha, los restos del muro.
Tiene más de 10 metros de altura en algunos lugares.
Seguimos por el bonito camino.
Pasamos junto a lo que parece un menhir.
La cima de Txingarra.
Volvemos a pasar por el canal de Navarra viendo nuestra siguiente cima, el Txingarra Txiki.
La loma norte de este monte se quemó hace unos años y todavía está de pena.
Vemos la cima del Txingarra.
En seguida llegamos al buzón.
Un incendio en Artajona y Mendigorria quemó esta zona en verano del año 2023, una pena.
Seguimos hacia las lomas del fondo, es una zona muy bonita con grandes vistas.

Aunque en algunas zonas ya se puede ver que la naturaleza vuelve a revivir.
Por la loma veo lo que parece otra dolmen, aunque es la muga entre Mendigorria y Obanos. 
Seguiremos la divisoria un buen rato.
La siguiente muga también entre Mendigorria y Obanos.
El incendio quemó la zona norte y la sur se salvó.

Seguimos el camino viendo Mendigorria, Montejurra y la Sierra de Cantabria.

Llegamos al último colladito para subir a la lomita, en el mismo collado hay otra muga, seguimos entre Mendigorria y Obanos.

Una vez en la loma giramos a nuestra izquierda para baja al valle, vemos los Txingarra Txiki y Txingarra.
El contraste entre lo quemado y el verde de la naturaleza es terrible.
Las lomas de los Txingarra.
El camino nos lleva hacia otra muga, ahora vamos entre Mendigorria y Artajona.
Aparece una "A" en la piedra.
Seguimos el camino y ya vemos el Cerco de Artajona, todavía está lejos.
Con bonitos tonos.
Tranquilamente nos vamos acercando.
Los preciosos torreones cortando el cielo.
Hay que entrar por una de los dos portales que todavía existen para visitar la fortificación medieval del siglo XI. 
Una vez dentro vemos un pozo.
La iglesia de San Saturnino, construida en el siglo XIV.
En el tímpano y la arquivolta gótica están las escenas de San Saturnino junto a un rey, Felipe el Hermoso, y una reina, Juana de Navarra.
La intervención del santo para que el demonio salga del cuerpo de una joven de rodillas, aquí también se ve que los demonios siempre salían de mujeres ... en fin.
El escudo heráldico con la cruz del condado de Toulouse.
También se ve, más o menos, cuatro escenas del martirio de San Saturnino.
En las dos primeras los sacerdotes paganos se le presenta una imagen de un ídolo.
Luego es arrojado al suelo y apaleado. 
En las dos últimas el santo es atado al cuello de un toro para sacrificarlo arrastrándolo por el suelo hasta matarlo.
En el último los fieles recogen el cadáver para enterrarlo.
Imágenes antropomorfas.

Representaciones de cabezas humanas, gesticulando, pero todas distintas unas a otras.

Preciosos relieves.
La torre y el torreón cilíndrico, están restaurados.
Nos asomamos para ver los tejados de Artajona, un pueblo muy bonito.
Y la iglesia de san Pedro del siglo XIII y con varias restauraciones.
No sen ven las estrechas callejuelas 
Y después de dar una pequeña vuelta volvemos a salir del Cerco de Artajona.
Y esto es todo, una salida muy bonita e interesante, huyendo del mal tiempo, que hemos aprovechado muy bien.
Y, lo de siempre, quitarnos las botas y a picar algo en el mismo Artajona, para que esperar más teniendo cerca un hidratadero y comedero.
Agur.
Este es el track de la salida: