Kaixo, 21 de mayo, último día del viaje.
Salimos de Budva en Montenegro para, después de pasar la frontera a Albania llegar a su capital, Tirana.
A las 8 de la mañana salimos y en par de horas pasamos la frontera, sin problemas, en 10 minutos.
Por aquí estamos viajando.
Salimos de territorio montenegrino para volver a Albania y su capital, Tirana.
Vamos viendo la costa y sus montones de curvas, en seguida vemos la isla de san Esteban o Sveti Stefan.
Restos de viejas fortificaciones de torres para vigilar.
La isla de San Esteban.
Fue un pueblo pescador ya en el S. XV, pero a mediados del S. XX terminaron de expulsar a sus habitantes para hacer hoteles de muy alta gama, por menos de 1000 euros la noche ni pensar en nada, el más lujoso de la costa de Montenegro.Se puede dar la vuelta en barca a la isla, pero desembarcar nada de nada.
Las calles, casas, fachadas, etc. conservan su forma original, pero en su interior lo han convertido en hoteles, casas rurales ...
Muchos artistas y deportistas han pasado días aquí, pero nadie se acuerda de las gentes que echaron de sus casas.
Una de las cuatro iglesias del monasterio de Praskvica fue convertida en casino por los comunistas.
La isla y vistas hacia Budva, de dónde hemos salido hace un buen rato.

Pulsa en la foto para verla en grande.
Budva al fondo.
Aunque la costa hay bosques de encinas y robles engaña, hay otras zonas que están totalmente turistizadas.
Pequeños pueblitos, venimos de detrás de esas lomas.
Después de un par de paraditas pasamos la frontera a Albania o República de Shypheria en diez minutos, está lloviendo.
Por la carretera hemos visto búnkeres y castillos en varias lomas, también pequeños pueblos.
Vemos campos de cultivo y estamos rodeados de montes.
A media mañana y a 40 kilómetros de Tirana hay autopista la cual es de pago.
Sobre las doce y media llegamos al hotel después de sortear el mucho tráfico que hay.
Paseamos por la ciudad, hay muchos parques y edificios altos, rascacielos y edificios comunistas.
La ciudad tiene unos 400 años de antigüedad y se fundó 1614 por Sulejman Pashe Bargjini. Construyó una mezquita, un hammam (baño turco) y una panadería.
No fue una ciudad importante hasta que se convirtió en la capital temporal de Albania en 1920, pero unos años más tarde, pasó a ser la capital permanente.
Bajo el reinado de Zog I, se contrataron arquitectos italianos para replanificar la ciudad. Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad pasó a ser un centro de resistencia antifascista. En 1941 se fundó el Partido Comunista de Albania y Tirana fue liberada en 1944.
Mas tarde, Tirana recibió la influencia de la Unión Soviética, lo que influyó en su imagen, ya que la ciudad adoptó un estilo arquitectónico estalinista hasta principios de los 1990.
Ardit, el guía, nos lleva a ver el campo de futbol del Partizan, desde fuera ni me lo he imaginado.
A la hora de comer vamos al antiguo barrio de Blloku.
Este barrio era exclusivamente para residencias del dictador Enver Hoxha y miembros del Gobierno y del Partido del Trabajo de Albania.
Hoy se ha reconvertido al capitalismo y hay muchos restaurantes donde comemos estupendamente.
El monumento conmemorativo dedicado a las víctimas del comunismo y un trozo del muro de Berlín.
Cerca del Museo Histórico Nacional está la plaza de Skanderbeg, todo está alrededor de ella.
En su centro hay una estatua ecuestre de Gjergj Kastrioti, más conocido como Skanderbeg, fue un militar al que ahora se le considera el héroe nacional de Albania.
Unas figuras de hierro nos dan la bienvenida.
Tirana fue la capital más aislada del mundo, y hasta la caída del comunismo en 1991 no había turismo y las calles ni tenían nombre.
Pero en este año empezó a salir de su mal sueño.
Se ven enormes edificios totalmente desordenados y de todo tamaño y color.
Debajo de esa mole veo la torre campanario de la catedral ortodoxa de la Resurrección de Cristo.
La mezquita de Et'hem Bey y, detrás, la torre del Reloj.
Esta mezquita es del año 1789 y el reloj es del 1822, es pequeña, aunque muy bonita.
Los comunistas la cerraron al culto, pero se recuperó en 1991 al independizarse.
La torre del reloj es del S. XIX en la época de dominación turca y tiene unos 32 metros de alto.
Hay varios museos, uno de ellos es el llamado de la "Vigilancia Secreta", era el cuartel de la policía secreta de Albania, Sigurimi, que persiguió, torturó y asesinó a cientos de miles de albaneses durante la dictadura.
El museo está dedicado a todas ellos.
Otro de los museos es el de "Ciencias Naturales" pero no nos daba tiempo a visitar todo.
Es famosa la "Pirámide", del año 1988 y dedicada al dictador Enver Hoxha pero en la actualidad se ha convertido en un centro cultural.
También hay dos búnkeres usados por el gobierno comunista que se han convertido en museos. A uno de ellos, el Bunk´Art 2, bajamos, tiene unos 1000 metros cuadrados y 40 habitaciones.
Se ve la historia de Albania de 1912 hasta 1991 con libros, utensilios, etc. que se usaban en plena guerra.
El museo se inauguró 2016 y hay fotografías, equipos y celdas de interrogatorio que hablan de la persecución política de miles de albaneses y los nombres de quienes fueron ejecutados entre 1945 y 1991.
Es claustrofóbico y muy interesante.
Aparte de todo, las mujeres, normalmente, llevan una cabellera muy larga. 
La mezquita Namazgah, es la más grande de los Balcanes.
Se empezó a construir en el 2015 y se terminó en el 2018, o sea, que es nueva.
Se inauguró oficialmente en octubre del año 2024 con la presencia de Erdogan ya que Turquía la había subvencionado.
Hasta 1967 había 28 mezquitas en Tirana, pero el régimen comunista destruyó todas menos 8. 
Tiene cuatro minaretes de 50 metros cada uno, una cúpula de 30 metros y es de estilo otomano.
El interior es precioso con unos tonos suaves.
La cúpula, aunque no parezca, está allá arriba, muy alta, a 30 metros.

El balcón del segundo piso es donde están las mujeres.
El lavatorio, Mida´a, para hacer la ablación o purificación de distintas partes del cuerpo antes de entrar en la mezquita.
Es hora del culto y, aunque se puede estar, me voy por respeto, es una mezquita Suní.
En su interior pueden rezar hasta 8000 personas más 2000 en el exterior.
Y esto es todo por hoy, cae alguna gota, damos una vuelta para terminar este viaje, comemos algo en un baretillo que vemos y volvemos al hotel.
Hay que recoger todo ya que, dentro de un rato, a las dos de la mañana hay que levantarse,
En seguida llegaremos al aeropuerto, casi no hay tráfico a esas horas.
Salimos a las seis de la mañana y, tras pasar un rato en Roma, aterrizamos en Madrid a las once del mediodía.
Sólo nos queda coger el bus a nuestra tierra, Euskal Herria. Llegaremos a casa a las nueve de la noche, total, unas 17 horas después de una avería en el autobús que nos dejará "tirados" una hora más en medio de la carretera, en fin ...
El viaje ha sido muy interesante, gente muy maja, cosas distintas y diferentes, paisajes muy bonitos, con mucha y dura historia.
Ahora parece que las cosas están bien, pero como a alguien se le ocurra hacer alguna tontería volveremos a lo de siempre, por culpa de un par de tarados ...
Agur.