Kaixo, 12 de diciembre del 2023, nos vamos a un pueblo a pocos kilómetros de Seam Reap llamado Roluos.
Aquí iremos a un gran y precioso mercado donde veré cosas inauditas y tres templos que no son tan grandes como los de Angkor, pero muy bonitos y, lo mejor, muy poca gente.
Sigue haciendo calor, pero ya estoy acostumbrado.
Por aquí seguimos.
El recorrido de hoy.

Hoy nos levantaremos muy pronto, sobre las cuatro y media de la madrugada para ver el amanecer desde el foso que rodea a los templos de Angkor Wat.
Pero no íbamos a estar solos, nosotros y cientos o miles de personas íbamos allí para ver lo mismo.
No era lo que me imaginaba, ver un amanecer rodeado de tanta gente me impedía ver dicho amanecer.
De todas formas, no fue todo lo bonito que se supone que iba a ser, he visto otros mucho más apoteósicos y sin nadie.
Sobre los templos había unas neblinas que le daban "ambiente".
Se reflejaban en el enorme foso.
El retazo rosa daba unos tonos muy suaves.
Cientos de personas estábamos haciendo lo mismo, no, no es lo mismo rodeado de gente que con dos o tres, además siempre hacemos ruido.
Había que "explotar" algún rincón para ver los contornos de los templos.
Según iba amaneciendo quedaba menos gente.
Hacia el Oeste estaba muy bonito con otros templos, los jardines son enormes.
Ya amanecido sólo nos quedábamos los que queríamos estar tranquilos.
Una vez terminado "el amanecer" nos fuimos andando hasta coger el bus, un paseo precioso y solitario.
Unos tonos suaves junto al agua.
Y unos elegantes reflejos.
El amanecer, ese momento donde hay unas luces y tonos excepcionales.
Hay pececillos en al agua.
Y varios Nenúfares.
Silencio, tranquilidad, ahora se estaba a gusto.
Calma, silencio ...
Llegamos al bus después de haber desayunado y nos vamos al pueblo de Roluos, a 12 kilómetros de distancia.
Es un pueblo que tiene un grupo de Templos anteriores a los de Angkor.
Es lo que queda de la antigua Hariharalaya que fue la primera capital importante en el Imperio Jemer de la era Angkor.
Los templos que se ven los fundó Indravarman I a finales del siglo IX.
Pero primero paramos en un mercado, estos lugares me encantan y, aquí no me importa oír el murmullo y el ir y venir de gente andando entre los miles de puestos que hay.
Montones de tipos de frutas todas bien colocadas.
Entre las estrechitas calles puedo ver de todo.
Y pequeños puestos de panes y dulces.
Es una gozada pasear entre grandes cantidades de plátanos
Veo montones de tipos de huevos y de varios colores.
Montando el ventilador, atan un trapo a motor que dará vueltas para espantar a las moscas, de todas formas, está todo limpio y no se ve muchos "cosas" volando.
En pleno funcionamiento.
Trozos de pescado secándose al sol.
Les pedía permiso para sacar fotos y nadie me puso mala cara, al revés, luego les enseñaba en la pantallita de la cámara, gente muy maja.
Rodeada de montones de tipos de verduras y muchas más cosas.
Sin querer llego a una de las zonas de las carnicerías.
Esperando al cliente, raro era el puesto en el que no había nadie.
En el otro lado de la calle volvían a aparecer puestos de verduras.

Y docenas y docenas de huevos.
Contando las ventas.
Vuelvo a la zona de la carne.
Moviendo el alambre para espantar alguna mosca puñetera de las salchichas.
Grandes trozos de carne y de hígado.
Deambulando llega un momento en el que no sabes por dónde vas.
Una mezcla de todo tipo de mercancías que parece que está todo sin sentido, pero no, al final te das cuenta de que hay un cierto orden.
Las pescaderías es lo más espectacular de todo, en pequeños barreños hay "Anguilas gigantes moteadas", se deben vender mucho y están vivas, a punto para la venta.
Hay que pesarlas.
Ponerlas en una pequeña madera.
Y con un machete empezar a prepararlas para el cliente.

Hay montones de tipos diferentes de peces y de todos los tamaños, no conocía ninguno y todos se preparaban al momento.
Estaba cortando los pececillos cuando se dio cuenta de que un guiri estaba mirando su trabajo, le hice un gesto con la cámara, me echó la sonrisilla y volvió a sus quehaceres.
Montones de peces, por ahora las anguilas era lo que reconocía y la paciencia de la vendedora.

Entre estrechos pasillos y bullicio me encuentro en medio de otra zona de carnes.
Entre las que se encuentran algunas patas ...
Y pescaderías, el sistema era el mismo en todas.
Y otra vez pollos, grandes, por cierto.
Y junto al pollo los pescados.
Y los pescados junto a las berzas.
Pequeños altares que me he encontrado por todos los sitios con ofrendas variadas, estas dos mujeres parece que tienen "la vez" para rato y aprovechan para descansar en el columpio.
Quitando las escamas a los peces.
Las sonrisas de la chavalería ...
Sigo deambulando entre los múltiples puestos.
Hasta me encuentro pequeñas sastrerías.
Huevos, miles de huevos por todos los sitios.
No se el tiempo que llevaba andando entre puesto y puesto.

Las bananas estaban estupendas, también kiwis y otras frutas que empezamos a ver cerca de casa.
Menudo uso se les hace a las motos, te traen y te llevan con la tiendita a cuestas.
A veces salía a callecitas un poco más anchas, lo raro era que no hubiese nadie.

Se le duerme el crio.
Un chaval muy majo, se pasó el rato haciendo muecas y mirándose a la pantalla a ver cómo había salido.
Hojas secas, no pude saber que es lo que eran, supongo que para hacer infusiones ...
Espantando moscas y mirando al móvil.
Haciendo cuentas o viendo algún video.
Hay que poner todo correcto para atraer a la clientela, todo era pollo.
En muchos puestos había grandes cabezas de cerdos.
Colorines había en toda la gama.
Al principio de la calle había un gran aparcamiento de motos.

Seguía paseando sin saber exactamente dónde estaba, hay que llevar el GPS para saber a dónde tenía que ir, sin problemas llegaba.
Una parrilla con trazos de pescado, olía bien.
Y millones de huevos junto con grandes cubos.

Al salir del mercado ya se notaba más movimiento de circulación.
En un sitio tan mullido era fácil echar la siesta encima del material para vender, además hacía calor.
Mañana estaremos en Battambang, viendo la matrícula me había acordado.
Y salimos del mercado, me lo había pasado estupendamente entre tanto puesto, calles estrechitas, algarabía, ruido y muchas cosas que ni me hubiese imaginado.
Vamos a ver el primer templo de los tres de hoy.
El templo de Bakong con el foso que lo rodea.
El rey Jayavarman III lo construyó a finales del S. IX y era el principal santuario religioso de Hariharalaya.
Todo este complejo tenía una superficie de 850 metros por 650 metros.
Dentro hay una pirámide escalonada de 60 metros cuadrados y cinco niveles llegan a los 15 metros de altura.
Dentro hay esta preciosidad de templo budista moderno.
Junto a la pirámide de Bakong.
Pero una mariposa se puso a volar delante de mí.
Era una preciosidad que no dejaba de mover sus grandes alas.
Creo que le gustaba las flores rojas que había por todos los lugares.
Cosa más fina imposible.

Al fin se fue el animalito y me dispuse a entrar en el recinto de la pirámide.
Después de subir unas escaleras que me llevan a la cima el panorama se abrió para ver de dónde veníamos y la bonita pagoda.
El Prasat o templo piramidal de la cima, es posterior a los de Angkor.
Dentro del templo están haciendo ofrendas.
Las tallas son realmente bellas.
Fue el primer templo de arenisca construido por el imperio Jemer en Angkor y está dedicado a Shiva.
La pirámide estaba cubierta con tallas de estuco en bajo relieve, aunque actualmente queda muy poco de ellas.
En cada esquina de los tres niveles más bajos hay una estatua de elefantes.
La pirámide escalonada estaba rodeada de ochos templos más pequeños, ahora en ruinas y doce torres de ladrillo Prasat, o sea, que en sus tiempos era una preciosidad.
Ahora se están recuperando.
Muy cerca del anterior está el templo de Preah Ko (Toro Sagrado), que lo construyó el rey jemer Indravarman a finales del s. IX.
Está formado por seis torres de ladrillo en dos filas, algunas están restaurándose.
El nombre de "Toro Sagrado" se debe a las tres estatuas delante del templo. 
Estas estatuas representan a Nandi, el vehículo de Shiva
Los templos pequeños son una preciosidad, aunque estén en regular estado.
Todas tienen imágenes, entre otras muchas, del dios hindú Shiva.
Pertenece a las primeras etapas de los templos Jemer y sirvió de aprendizaje para los posteriores templos de Angkor.
Están construidos en ladrillo y Laterita.
Con dos leones a la entrada.
Salimos en el bus para ir a otro templo, pero antes veo un enorme rebaño de búfalos, qué a gusto están en la charca.
Había un montonazo, paramos un poco para verlos.
A gusto en el agua.
En seguida llegamos al último templo de hoy, el de Lolei, el último construido de los tres y más pequeño que Preakh Ko.
Está formado por tres templos del final del S. IX, como los anteriores y, antiguamente lo rodeaba un muro exterior.
Hay estupendas imágenes esculpidas.
Esta talla de arenisca es un guardián o Dvarapala. Tiene colmillos y se le ve con un tridente, hay varias tallas de este tipo.

Ahora también hay un precioso templo budista.
Y las cuatro torres de ladrillo que forman Lolei que se juntan con el templo budista dorado.
Cada una estaba dedicada a sus antepasados, los padres y los abuelos.
Estaba construido sobre un islote artificial pero actualmente está seco.

En el interior del templo hay bellos dibujos y una estatua de Buda.
Terminamos de ver este coqueto templo y volvemos a Siem Reap pero antes paramos cerca del Palacio Nacional para ver unos árboles que están llenos de murciélagos gigantes, los hay a miles. 
En cada rama hay cientos, a punto de romperse.

De cuerpo rosado y las orejillas como cuernitos negros, están protegidos y no se pueden coger.
Desde luego no habrá mucho insecto en kilómetros a la redonda.
Y esto es todo por hoy, ha sido muy interesante, los tres templos, aunque pequeños comparando con los de Angkor, son muy majos y merece la pena ahora que no hay mucha gente con en el amanecer que ha sido un ... no se ...
Estos tres templos son muy bonitos y, además, estábamos solos, lo mejor para perderse entre sus paredes y asombrarse de sus imágenes en bajo relieve.
Nos vamos al hotel a recomponer cosas, pensando en lo que he visto y ordenarlo, lo más difícil, tengo que apuntar antes de que se me olvide.
Mañana nos iremos a Battambang donde estaremos un par de días.
Agur.