Kaixo, 13 de diciembre del 2023, hoy nos desplazaremos desde Seam Reap hasta Battambang en una barcaza.
A las 7 menos cuarto de la mañana hay que levantarse con el calor de siempre.
Por aquí seguimos.
El recorrido de hoy.
De Siem Reap vamos en TukTuk al embarcadero y empezamos a navegar sobre las ocho de la mañana.
Pasamos por un estrecho canal entre vegetación para salir el lago de Tonlé Sap, lo atravesamos para seguir el río Sangker por otro canal entre las marismas donde hay varios poblados hasta desembarcar y coger la carretera que nos llevará a Battambang a donde llegaremos sobre las seis y media de la tarde.
Llegamos al embarcadero y a esas horas temprana hay unas luces estupendas.
Montón de embarcaciones dispuestas a llevar a gente.
Los hay de dos pisos.

A lo largo de la ribera hay lanchas de todos los tipos y tamaños.
En esta época del año no hay mucha altura de agua, los árboles asoman encima de ella.

Navegamos un rato por el estrecho paso entre el lago y el río. 
Nos cruzamos con distintas barcas tanto a favor como en contra.

Las hamacas no están sujetas al barco por lo que las podemos poner a la sombra, cosa que se agradece, pero siempre que se pueda.
Viendo muchas lanchas diferentes vamos saliendo al lago de Tonlé Sap.
Nos siguen pasando las barcazas rápidamente.
Y salimos al lago de Tonlé Sap, es el lago de agua dulce más grande del sudeste asiático.
Tiene una extensión de 2.600 km. cuadrados, pero, en la época de lluvias, monzones, puede llegar a tener 10 veces más.
En la época de lluvias se inundan los bosques y la gente obtienen agua dulce, alimentos, madera, etc. 
Está protegido como biosfera y se alimenta por muchos ríos más pequeños.

Salimos del lago para meternos en el cauce del río Sang Ker, unos de los principales ríos de Camboya con 250 kilómetros de largo, vamos a través de grandes marismas.
A lo largo del río hay numerosos "pueblos flotantes".
Casas a lo largo de las riberas.

La iglesia católica flotante.
Pequeñas casas de madera y tejados de hojalata muy sencillas.

La gente vive en el río al que usan para hacer todo y vivir gracias a él.
Aparecen en pequeños rincones que hasta no llegas a ellas no las ves.
En la época seca, algunas casas flotantes se desmantelan y se llevan a otros lugares remolcándolas a otros sitios más idóneos.
Se usan como pequeñas tiendas en las que hay toda clase de provisiones.
La mujer viendo pasar la vida, supervivencia.
Ni me imagino la vida que habrá tenido.
Cientos de casas a lo largo del río.
A la tienda de chuches también hay que ir navegando.
Las canoas las hay de todo tamaño.
El continuo pasar de canoas se confunde con el ruido propio de la nuestra.
Tiendas de todo tipo.
El vacío debajo de los tejados en los que sólo hay algunas hamacas y lugar para vivir.
No hay mucho sitio para que los críos jueguen.
Y muchos se dedican a saludar a las canoas que surcan las aguas.

En las tiendas hay que vender de todo.

Veo muchos y bonitos reflejos en las aguas.

Las lanchas van repartiendo cosas a lo largo del río, son los transportes.
Continuo pasar de lanchas.
Hay casitas muy majas dentro de las pocas posibilidades de la gente. 

Visitando a la vecina.
Al rato hacemos parada en Prek Toal para ver un par de cosillas.
Hacía los cestos con gran rapidez, es una tienda donde venden cosas propias hechas por la gente del pueblo en plan cooperativa.
Es gente muy maja y en ningún momento te piden algo.
Y un vivero de cocodrilos, ni se los que había ni me apetecía contarlos.

Esos ojillos ...
Es un pueblito de muchas casas.
Y el continuo trasiego de barcazas con su ruido.
A otras ni se les notaba el paso al ir a remos.
Seguimos el viaje y veo una bonita pagoda.

Casas con lo justo para vivir.
Con una especia de telas anti mosquitos.
Junto a las tiendas se congrega la gente.
"Prêt-à-porter", chuches, de todo ....
Hay que llevar provisiones a lo largo del río para abastecer a los pueblos.
Flotando en el agua.
Recogiendo pescaditos al lado de casa, la zona es muy rica en pesca y cultivo de arroz.
En cualquier rincón se ven pescadores.
En la estación seca hay multitud de especies de aves, aquí veo un grupo de cigüeñas.
Críos hay a montones, me parece que su único entretenimiento es saludar a las barcazas que pasan por delante de sus casas.
Las barcazas van de casa en casa.

Casi todas tienen pequeñas células fotovoltaicas, la pregunta es si funcionan todas y qué pasa el día que se estropean ...
En la entrada, si hay, de las casas se reúne la gente, hay hamacas, mesas de despacho ...
Muchas casas tienen solamente una habitación.
El suelo de madera y el techo de uralita.
Las barcazas van llenas de diferentes cosas para las tiendas, son como los camiones de aquí.

La señora a la puerta de su casa, exactamente lo que se dice de cuatro paredes.
Tapan la habitación con grandes sábanas.
Siempre trabajando.
Otro gran "camión" de reparto.
Reunión de vecinas.
A lo largo del río veo una infranqueable selva tropical, aunque, a lo mejor, hay casas entre esos grandes árboles y ni se ven.
Pulsa en la foto para verla en grande.
A lo largo del río se ven largas cañas para sujetar las redes de pesca.

Tienen buen tamaño y se levantan o bajan moviendo las cañas. 
Llenos de material, es incesante el ir y venir de grandes barcas, en realidad es la autopista de la región.
Hay locales en los pueblos como gasolineras, desguaces, aquí no se tira nada, talleres mecánicos, peluquerías, tiendas de moda o salones de belleza, hay gente de todo tipo dentro de los pueblos.
También largas barcas que llevan las casas de un lado a otro.

Pescando en cualquier rincón, es el sustento de esta gente.
Con el calor que hace, la "colada" se seca muy pronto.
Una estudiante rema para llevar la barca.
En la parte de atrás el crio saluda, ni remar ni nada para ayudar.
Otra tienda de chuches, la chavalería va en barco, no les queda otra. 
Hay una escuela por los alrededores.
En las escuelas se estudia vietnamita junto a la de jemer.
Las familias eligen la educación de la chavalería según su etnia y religión.
Y también problema de aparcamiento.
Siempre en el pórtico de las casas con el reflejo del tejado en el agua.
La mayoría de estas gentes son muy pobres y casi sin recursos, son de origen vietnamita que se aposentaron aquí huyendo de los jemeres rojos en los años 80.
Aunque se instalaron en Camboya siempre han vivido al margen de la Administración.
Muchos no entienden el Jemer y no saben cómo pedir ayudas.
Hay cientos de barcas.
Y tiendas de todo tipo.
Le faltan las redes.
Siempre saludando, no tienen juguetes, ni tele, algunos si, ni consolas ...
Una pagoda y otra que está en construcción.


El autobús del colegio.
Aunque estamos algo alejados en seguida se ponen a saludar.
Este sí que va a tope.
Y esta en plan elegante.
El río se aprovecha para todo, pescar, beber, limpiar cacharros, para todo.
Su vida no es nada fácil, dependen de la pesca rudimentaria, comercio con los barcos y la agricultura, sobre todo arroz.
A lo largo del río hay varios lugares industriales y, de vez en cuando, las fábricas vierten residuos químicos y líquidos que amenazan el sistema fluvial.
Hasta casas de dos pisos vemos, bueno, uno, y con pilares como palafitos.
Una mezquita, antes he visto la budista y la cristiana. 

Potencia de remada.
Al rato paramos en Bak Prea, hay que comer algo.
Entramos en el pequeño bar.
Dentro hay de todo, como las tiendas de pueblo de hace muchos años.
Nos sentamos para comer una sopa de pollo, unos fideos y una cervecita que hace calor, menos mal que no ponen música ...
Madera para cocinar.
Una guiri después de comer.
Echo un vistazo por la terraza del bar.
Nos despedimos de la mujer del bar, veo los bidones que mantienen a flote las casas.
Como un palafito encima de troncos.
Nos cruzamos con otra barca que no se lo que puede llevar ahí delante.
Uno de los pocos pajaritos que veo, aunque hay a montones.
Parece que tiene la cola azul, estaba muy lejos.
Reunión vecinal.
Hay zonas en las que no hay nada, el agua ni se mueve, de sensación de tranquilidad.
Sólo se nota la espuma de nuestra lancha.
Una casa, la gente no es que tenga muchos medios, más bien poco, de subsistencia.
Preparando las cañas para subir las redes de pesca.
Los habitantes usan técnicas de pesca a base de trampa y redes.

Suben y bajan las redes a base de cuerdas que mueven los troncos.
Está todo llena de pececillos.
Supervivencia total.
Muchos no tienen ni agua corriente ni electricidad y tienen que beber el agua que no está en buenas condiciones aunque se está intentando con un proyecto de potabilización del agua a un precio simbólico.
Esperando que llegue el próximo monzón para volver a recuperar las cosechas, parecido al Nilo en Egipto.
Mientras se lavan los cacharros el chaval ya ha aprendido a saludar.
El tamaño de las redes es enorme.
Las recoge en ese tubo de cañas, pero no me dio tiempo a ver cómo lo hacía.
Bajan y suben las cañas con el bastidor para subir y bajar las redes.
Los chavales, como siempre, intentando pasar el rato

Rincones en donde está toda su vida y sus pertenencias.

Casetas para llevar largos troncos para las redes.

Una parte de los troncos "tira" de los otros para subir las redes.
Este lo hace todo a mano.
Tranquilidad.
Baño junto a los patos y alguna gallina.
Han hecho las casas en esa pequeña isla que desaparecerá en la época de lluvias.
Hay miles de personas que tienen que reubicar sus casas cada poco tiempo y cambiar de gente conocida. En la época seca tienen que ir al interior del lago y con las lluvias vuelven otra vez donde estaban.
Hay un hospital en tierra firme que, durante el monzón, está en el centro del pueblo y en la seca se queda en las afueras.
Recogiendo las redes, me lo paso estupendamente viendo la forma de vida de estas gentes, aunque sé que es otra forma de supervivencia, pobres de solemnidad.

Los críos siempre aprovechando cualquier momento para ponerse a remojo.
Otra tienda flotante.
Hay muchos y pequeños afluentes por dónde se meten montones de barquitas.
Otra bonita pagoda.
No nos quita la vista de encima.
Hasta que le llama el amigo.
El arca de Noe.
Y, al cabo de las horas, desembarcamos cerca de Battambang, mientras se me olvida el ruido del motor que ha estado conmigo todo el día, vamos a coger un tuktuk pasando por delante de una escuela lo que aprovecharon los chavales para armar un poco de cancha, pobre profesora.
Me fui rápido, cada vez había más chavales que ya estaban cogiendo confianza.
Ya era de noche y, después de estar todo el día sentado o casi, había que dar una vuelta por los alrededores del hotel a ver qué veíamos y pasamos por delante de un bonito templo.
Salimos al río a dar una vuelta y vimos que estaba todo iluminado sobre todo al otro lado, había que a curiosear.
Eran un gran grupo de chiringuitos donde daban cosas para comer. 
Había montones, pero decidimos ir a otro bar cerca del hotel, no apetecía dar muchas vueltas.
Y esto es todo por hoy, ya hemos llegado a Battambang, mañana estaremos por aquí para ver cosas interesantes, pero eso es otra historieta.
Aunque no es tarde, el estar todo el día en la barcaza cansa, aunque el ver una de las formas de vida de este país ha sido muy interesante, hay mucha gente que vive con lo puesto sin poder aspirar a nada más que lo que tiene, a causa, casi todas las veces, del mundo "civilizado" que los hemos exprimido desde siempre.
Agur.