Kaixo, 10 de noviembre, seguimos en Etosha, impresionante Parque Nacional.
Por aquí estamos andando.
Y por Namibia, hemos llegado a Etosha.
El Parque Nacional de Etosha.

Vamos a pasar un par de días en este magnífico Parque Nacional y, como siempre, hay que madrugar, a las cinco suena el despertador, pero he dormido estupendamente en la tienda que recogemos porque al mediodía estaremos en Halali, otra entrada a Etosha, en donde pasaremos la noche.
Además, a estas horas hace fresquito, se está estupendamente.
Entramos por Ombika Gate hacia Okaukuejo para entrar al parque.
No se puede visitar todo el parque, sólo determinadas zonas, el resto es para biólogos y expertos.
Pasamos un control de los guardas de seguridad con perros, nos hacen bajar del camión, miran todo cuidadosamente, están vigilando la caza furtiva por si acaso a todo visitante, me parece muy bien.
Mientras esperamos vemos un nido de un Tejedor.
Y otro mucho más grande construido por varios pájaros tejedores.
También hay distintas aves en el mismo árbol.
Al final entramos en el parque, lo primero que vemos es una pareja de Raficeros comunes.
Los primeros animales que veo hoy, son antílopes que tienen las orejas muy grandes. 
Sin tiempo para acordarme de los anteriores, aparece un macho de Gacela Saltarina, veremos un montón, es una maravilla verlos en la naturaleza.
Pasamos por charcas ya que es aquí donde se juntan.
Seguimos en el camión con mucho calor, vemos muchos animales y alguno está quieto, aprovecho para sacar una foto.
Un Ñu.
Una hembra de Gacela Saltarina o Springbok, en la actualidad es la más abundante.
De repente se pone a saltar, es una gozada verla pegando brincos, puede hacerlo hasta llegar a los dos metros de altura.
El salto lo hace con las patas rígidas.
Es una gozada verla, con una fragilidad pero con mucha potencia, puede llegar casi a los 100 kilómetros hora, según el que la persiga para comérsela. 
El macho, su curiosidad hace que se quede quieto unos segundos.
Casi ni se ven, pero son unas Suricatas.
Viven en el desierto de Kalahari y en el de Namib.
Todo el desértico paisaje lo vemos llenos de animales, un grupo de machos y hembras de Gacelas saltarinas.
Parecen Palomas de Cuello Anidado.
Seguimos en el camión, hay grupos de cebras.
Y Gallinas de Guinea, las vemos por todas partes.
Hay charcas donde se congregan los animales, luego está la suerte de verlos o no.
Un grupito de Impalas, tranquilidad y mucho calor.
Un par de facoceros, con su típico caminar, aparecen de repente.
Es una gozada verlos en sus territorios.
Gallinas de Guinea, a montones también pero en seguida desaparecen entre las hierbas.
El Parque de Etosha, "gran lugar blanco", es uno de los más grandes del mundo con 22.000 kilómetros cuadrados creado en 1907 aunque ahora es mucho más pequeño.
Tiene dos ecosistemas, el de bosque bajo con matorrales y sabana y las lagunas secas y saladas, ésta última la veré a la tarde, ocupa la mayor parte del Parque. 
Seguimos en el camión entre tragos de agua y alguna fruta.
Aparece una jirafa, está almorzando, ni se inmuta y sigue a lo suyo.
De repente viene lo más bonito del día, un grupo de leones debajo de una acacia a la sombra.
En seguida paramos y, en total silencio, nos pusimos a pasar el rato viéndoles en su territorio.
Una leona y sus cuatro cachorros.
Pero no estaban solos, había otros dos muy cerca.

Potencia.
Uno de ellos estaba dándose un auténtico almuerzo a base de cebra de primer plato.
Nadie se atrevía a acercarse.
Casi se oía como rompía las costillas, era lo único que se oía, ni se me ocurría decir nada, era cómo ver una película, pero en la realidad.

El compañero esperando a su turno.
Me costó ver un chacal devorando un trozo de cebra. 
Un Cuervo Pío se acerca por si roba algo.
Mientras la familia de leones sigue debajo del árbol, a la sombra.
El chacal sigue a lo suyo y se van acercando varios buitres.
Pero, de repente, un león empieza a andar hacia ellos, en unos segundos recorre la larga distancia que los separa, era impresionante ver la potencia y sus zancadas.
El chacal ha desaparecido y los buitres empiezan a despegar.

Aprendiendo.
Al rato vuelve, no ha conseguido nada, ni los restos de la cebra.
De repente, vuelve la cara ...
Ha sido tiempo y carrera perdida, de nuevo los buitres van acercándose a los restos.
También aparecen por los alrededores unas hienas.
Ha sido impresionante, ver toda la secuencia de una parte de la vida de estos animales es algo increíble, me lo he pasado en grande, ni he rechistado ...
Seguimos adelante, lejos aparecen un grupo de oryx, unos bichos preciosos.
Un Impala macho, elegancia total.
Hay animales por todos lados, entre los árboles aparece un grupo de cebras, siempre que hay algo el conductor se para, las ve mucho antes que nosotros.

Un grupo de Ñus.
Hay lugares dónde se juntan rebaños, en terreno semidesértico y cerca de bosques de árbloes de Mopane.
Hay una pequeña charca, los Ñus aprovechan para darse un baño de barro.
Las distancias son tan enormes que no me hago la idea de su extensión.
Un solitario Ñu macho.
En una de las charcas, un gran grupo de Gacelas saltarinas. 
El lugar es precioso.
Ver tanta gacela es una imagen inolvidable.
Hay montón de hierba, con las lluvias todo esto se inunda.
Una avestruz delante del lago salado.
Un elefante aparece delante de nosotros, impone aunque esté lejos.
Al mediodía llegamos a otra salida del parque, Halali, hace mucho calor, nos dan un lugar para poner las tiendas.
Aprovechamos para lavar un poco de ropa y, antes de comer, echar una cervecita fría.
El cocinero y su ayudante preparan todo y nos ponen una comida excelente con un rico café.
Es increíble el dominio que tienen en estas cosas.
A cinco minutos del campamento, bajo un sol que quema, hay una de las charcas dónde se congregan animales, con un total silencio me quedo a ver qué veo con una pareja de alemanes.
El lugar es encantador.
Pero por allí no aparece nadie, me quedo medio dormido hasta que veo que si, hay un animal, una simpática ardilla que me espabila.
Está dando buena cuenta de una rama de árbol.
Estoy con ella un buen rato, ni se inmuta, de repente se va, me quedo un rato más pero veo que en esta ocasión no voy a ver nada.
Vuelvo porque vamos a dar otra vuelta a ver lo que vemos, el calor es elegante pero el aire en el jeep lo suaviza un poco.
Grandes rebaños de cebras.
Alguna solitaria, no hay dos que tengan el mismo dibujo, para que las crías sepan cuál es su madre.
Un elefante se acerca, paramos y me dispongo a gozar del espectáculo.
Está lleno de barro.
Ha tenido que encontrar una charca con mucho barro, no le veo ni el ojo.
Hay animales que son zurdos, leones, muchas aves, elefantes como éste, gira la parte baja de la trompa hacia la izquierda, no tenía ni idea. 

Pasa solemnemente delante de nosotros, despacio pero rápidamente, a esta distancia impresiona, el jeep se ha parado y sólo se le oye a él.
A reventar de barro.
No se le distingue ni el ojo, el barro les da una especial protección contra el sol, insectos, regula la temperatura del cuerpo y más cosas.
Sin darnos cuenta, en seguida va alejándose con parsimonia y a su aire, además, parece que tiene algo de diarrea ...
Seguimos deambulando, los guías están buscando algún guepardo, pero no vamos a tener esa suerte, pero aparece un bello Oryx.
Las extensiones son enormes y sus cielos preciosos, parece que va a llover, pero no se va a dar el caso.
Uno de los dos ecosistemas de Etosha, El Salar o Etosha Pan, es una laguna seca y salada, que se inundó hace mucho tiempo porque había un río, seguramente el Kunene, pero ahora éste desemboca en el mar a causa del movimiento de las Placas Tectónicas. 
De todas formas, en época seca y al llover, toda esta zona se llena de agua a donde vienen cientos de animales, elefantes, oryx, flamencos ...
Hay una luz increíble.
El salino suelo está cubierto de barro arcilloso seco y agrietado.
Tiene 120 kilómetros de largo.
Hay tres ríos que llevan agua al lago, pero muy poca, su profundidad no llega al metro y es muy salino.
El aparcamiento está acotado para que no se metan más coches.
Al fondo se distingue el bosque de árboles de Mopane que rodea a todo el lago.
El único animal que vive en este lugar es el avestruz, aquí anidan para estar a salvo de los grandes depredadores.
Un Impala, de lo más bonito que he visto, la palabra "Impala" viene del Zulú.
Un precioso Azor Lagartijero, siempre vigilando por si hay alguna Suricata en los matorrales, también caza lagartijas, otras aves, etc.

De repente, entre el matorral aparece una cuadrilla de gacelas saltarinas, el chófer para y, aunque ya hemos visto otras, es una gozada verlas todas juntas y tranquilas.

Un precioso Impala.
A lo lejos veo un macho de avutarda, es muy vistoso y de las aves voladoras más pesadas.
Y una avutarda Kori.
Entre los matorrales aparece una hembra de Sisón o pequeña Avutarda.
Está anocheciendo, eso significa que hay que salir del parque bajo pena de multa.
Son las 7 de la tarde y hace calor pero el paisaje es una maravilla.
Mientras salimos aparece un enorme Kudu Mayor o Gran Kudu, impresiona el tamaño de los cuernos, pueden llegar hasta los 1,25 metros.
Tenemos suerte de verlo porque tiene hábitos nocturnos, sólo se alimenta de hojas y ramas.
Hay que salir del parque antes de que se ponga el sol, si no, tenemos multa, hay unas horas determinadas de visita, pero mañana volveremos, estamos cerca.
Llegamos al campamento de Halali, casi es de noche, después de cenar, vamos a la charca que está a cinco minutos a ver algún animal que se acerque, pero no viene nadie, sólo pasa una especie de lechuza por delante de nosotros.
Luego me entero de que ha llovido y hay agua por todos los sitios, los animales ya tienen más charcas y a ésta parece que no se acercan, qué le vamos a hacer. 

Y esto es todo por hoy, ha sido un día perfecto.
El paisaje es fenomenal y ver a todos esos animales en su hábitat en vez de en zoos y cosas de esas es fascinante.
Mañana seguiremos en Etosha, intentaremos ver leopardos si hay suerte.
Agur.