Kaixo, en noviembre del 2025 fuímos a dar unas vueltas por Namibia, Botswana y Zimbaue.
Un viaje con muchas cosas para ver y, sobre todo, muchos kilómetros de carreteras, pistas medio asfaltadas y de arena, aunque las hay peores, se pueden aguantar.
Unos países muy interesantes que, hasta hace poco, estaban bajo la ocupación colonial alemana, británica, belga, holandesa, etc. O sea, todo el que podía robar, allí iba.
Se repartieron África a cuenta de escuadra y cartabón.
Hubo un genocidio perpetrado por Alemania en Namibia desde el 1904 al 1907.
Los Hereros y Namas fueron aniquilados casi en su totalidad a cuenta de envenenar sus pozos, desnutrición y al ser enviados al desierto de Namibia.
En fin, el día 5 salimos de Donosti a Madrid para coger el vuelo que, pasando por Addis Abeba, nos dejó en la capital de Namibia, Windhoek, que significa "Esquina del viento", tanto en Afrikáans como en Flamenco, eskerrik asko Miren Maite por la información.
Total, desde que salimos de casa unas 25 horas de nada.
Por aquí anduvimos.
Namibia.
Y hoy, día 6 de noviembre.
En Windhoek estuvimos una tarde, no tiene nada, tres edificios, pero nos dio tiempo a tomar unas cervecitas ricas y cenar a gusto, unas albóndigas de Órix y carne de Elam, ricas, para empezar.
Hacía calor.
Al día siguiente, día 6, comenzamos nuestra ruta por estas tierras, todos los días me tendré que levantar muy temprano, hoy, para las seis de la mañana ya hemos salido.
La capital está en una especie de oasis dentro del desierto.
Las carreteras son autopistas hasta el desierto que se convierte en pista de tierra.
Aunque el sueño aparece y como no he venido hasta aquí para dormirme en el bus y no ver, me dedico a sacar alguna foto de lo que me rodea.
Al principio rodeados de muchos árboles.
Y casas residenciales, los alemanes y los sudafricanos como parte del imperio británico los colonizaron.
Se declaró independiente en 1990.
Aunque los blancos son minoría tiene casi todo el poder del país.
El agua es potable ya que sus pozos están muy profundos y cuando salen a la superficie están ya libres de impurezas, aunque también se tratan.
Los trabajadores son, en su totalidad, de raza negra.
El desierto o sus estribaciones, ya lo empiezo a ver.
En los cruces hay chicas vendiendo flores.
Cruzamos varios polígonos industriales, hay bastante tráfico.
También hay algún control a las afueras de la ciudad.
Hace calor, el desierto va apareciendo poco a poco.
Al poco rato hay parada, un control de peso hace que estemos un rato parados.
La hierba seca y las acacias se ven apoderando de los campos.

Enormes extensiones donde no puedo calcular las distancias.
Algún "restop" que sólo tiene unas sillas debajo de grandes acacias.
Otros ni eso.
En un par de horas y ya con pista que hacía que nos moviésemos demasiado llegamos un pueblo llamado Rehoboth, en medio del desierto.
En esta zona eran del grupo étnico Baster que son la mayoría de su población.
Los antecesores de los Baster eran blancos de la Colonia del Cabo, que emigraron a esta región en 1868. En 1870, durante la conferencia de paz de Okahandia con los jefes Herero y Nama se creó una zona neutra entre los dos grupos para permitir a los Baster quedarse en los alrededores de Rehoboth. Al paso del tiempo, los descendientes de los Baster y sus mujeres africanas pasaron a llamarse Baster y se fueron identificando con el pueblo de Rehoboth, su población aumentó rápidamente y se fueron extendiendo sobre la región de Rehoboth.
Tiene casas pequeñas y de colores.
Bajamos del camión, el calorazo me da en la cara y el viento tampoco ayuda, pues ya está, pienso, estamos de vacaciones.
Ahí dentro van nuestras frescas cervecitas.
Hemos hecho la mitad del recorrido, unos 90 kilómetros, pero no significa que nos falten otras dos horas, no, todavía tardaremos unas siete horas en llegar ....
Los trabajos se hacen despacio y no me extraña con este calor.
Seguimos adelante, un escuálido caballo ni se entera del camión.
Alguna caseta de chapa aparece entre la arena y la tierra pedregosa.
Y otras casas más modernas.
Enormes extensiones, veo delimitaciones con puertas hacia el desierto, son enormes campos sin nada pero que son de alguien.

Las pocas zonas con sombra se aprovechan bien.
Por este cauce pasa agua pero de muy de vez en cuando.
En medio de la nada.

El primer rebaño de cabras con el pastor que veo desde el camión, menos mal que no me he dormido.
Montículos de aglomerado de piedras que parece que se van a caer.
De vez en cuando hay que hacer parada logística, las acacias dominan el terreno, sigue el calor.
Durante el viaje veré cientos de nidos del pájaro Tejedor, de color amarillo y muy bonito, hay varias especies, una de ellas, el "Tejedor sociable" hace nidos tan grandes, los mayores del mundo, pesados que terminan derribando la rama en dónde están o en el suelo directamente.
Enormes valles vacíos, sólo algún rebaño de cabras y ovejas.
De repente, aparecen los colores rojizos de las arenas del desierto de Namib.
Como glaciares deslizándose de las cimas.
llegamos a Sossusvlei, un momento para tomar algo fresco y esperar a la hora de coger una avioneta y sobrevolar la zona del desierto.
Aquí están las famosas dunas de arena de Sossusvlei.

Bebiendo unas cervecitas y mirando la arena roja con dos figuras de avestruces, turístico a tope.
Las primeras impresiones son muy buenas, me separo un poco y, en seguida dejo de oír algo, silencio total, las acacias rompen el color del suelo.
Pero, no me doy cuenta, los cien metros que me ido me cuestan un montón, el calor golpea, me acuerdo de la cerveza que me espera en unos momentos.
Entramos en las oficinas, hay que firmar varios papeles por si me doy el tortazo y que siempre sea mi culpa.
Pues nada, más instrucciones y a volar !!!
Nada más despegar las vistas son fabulosas, las acacias aguantan, parece que hay agua por debajo de ellas.
Una preciosidad de paisaje, con distintos tonos y colores.
Los contrastes son increíbles y distingo viejos cauces del río.
El desierto de Namib tiene entre 55 y 88 millones de años y significa en lenguaje nama "lugar donde no hay nada".
Ocupa la franje de la costa entre el río Cunene al norte y el Orange al Sur. 
Un oleaje perfecto.
Está considerado el desierto más antiguo del mundo y, por consiguiente, esas olas llevan ahí mucho tiempo.

Zonas blancas de arcillas y una línea perfecta.
Damos varias vueltas, una gozada.


Los montes de roca negra dan más contraste.

Preciosa cresta.
Allí debía haber agua pero sólo queda la arcilla seca del lecho.

No se ve absolutamente nada de vida, pero se suelen ver algún Orix.
Pasamos por las famosas "Círculos de las Hadas".
Son formaciones de anillos de vegetación formando círculos y hay en varios lugares del planeta, además de más zonas de África, también en el suoeste de Asia y en el centro de Australia.
Son miles de círculos en la arena, no se sabe a ciencia cierta cómo se forman, pero puede ser por las características y nitrógeno del suelo, precipitaciones, etc.
Aunque algunos dicen que son de los extraterrestres ...
Al rato, que me ha parecido corto, aterrizamos, ese pájaro no necesita avioneta para ver tal maravilla, envidia da.
Hay que comer algo, de la comida se encargan un cocinero y su ayudante, un par de personas muy majas que menudo mérito tienen al preparar las comidas para casi veinte turistas, todo perfectamente sincronizado, ensaladas, carne, postre, hasta vino y montón de cositas para echar a los platos, siempre con la sonrisa en la cara.
Después de llenar el cuerpo nos dirigimos a Sesriem para ver un impresionante cañón.
La puerta de Sesriem es la entrada al parque de Namib-Naukluft.
La carretera pasa entre líquenes y pequeños árboles.
El cañón del río Tsauchab, ahora totalmente seco.
Es de roca sedimentaria.
Viejos árboles totalmente secos, no se la edad que pueden tener pero supongo que mucha, aquí no hay humedad que los pudra.
Tiene varias capas según la edad geológica.

La profundidad llega a los 30 metros con un kilómetro de largo.
Aquí puedo ver las distintas clases de capas de tierra.
Ando por un cañón de unos 5 millones de años.
El recorrido es muy bonito, además en ese momento no había mucha gente aunque luego nos juntamos más.
Tiene un par de metros en su parte más estrecha.
Las lluvias de los últimos días han generado una poza entre las paredes.
Parece mentira el que haya aquí agua a la vista.
Al final hay un grupo de grandes piedras que impiden el pasar normalmente.

Agua fresca y dulce.
Casi ni se ve el cielo.
Nos cuentan que el nombre Sesriem es afrikáans que significa "seis cinturones" en alemán, se nota que anduvieron por aquí.
Los primeros pobladores del Dorslandtrekker ataron seis correas de piel de Oryx para poder sacar agua.
Hay tumulto, debajo de la pared ha aparecido una serpiente, la pobre creo que está más acojonada por la gente que le rodea que en pensar en morder y escapar.
Me parece que es la serpiente cornuda, ni se movió.
Sigo adelante, no hay nadie en ese momento.
El sol del atardecer está iluminando fuera del cañón.
Estamos cerca de Sesriem donde pasaremos la noche.
A estas horas hay unos colores rojos y amarillos de auténtica delicia, vamos cerca de pequeños cañones que horadan la tierra.

Soledad total y larga sombras del atardecer.
Entre grupos de árboles aparecen las típicas casas redondas.

Las tiendas donde dormiremos hoy, el lugar es un gozada, es una sensación de lejanía de cualquier lugar. 
Los tonos son una gozada, me alejo un poco para no oír absolutamente nada.
El atardecer da unos raros tonos, acacias medio caídas pero todavía vivas, los tonos rojizos ...
El sol se ve metiendo cambiando continuamente los tonos.
Un pajarito, está acostumbrado, siempre roba alguna miga de pan o de lo que sea.
Tranquilidad.
Esos tonos me encantan, mires a donde mires.

Al fondo hay más campamento de tiendas pero ni se oyen.
A doscientos metros hay una tienda con bar para comer y beber, pero no se oye nada.
Una atmósfera limpia, no hay bruma ni humedad, nada.
Las tiendas, no están mal, lo único es salir, mi espalda ya no está acostumbrada.
El enorme horizonte me regala las últimas luces.
Nos disponemos a cenar, el cocinero siempre alegre, nos saludamos, hola Cleyton !!!
El cielo es un mar de estrellas pero en seguida desaparecerán, hay luna llena.
Y esto es todo por hoy, estoy cansado y medio dormido, desde las cinco de la mañana no he parado, ha sido un día muy bonito con unos parajes increíbles.
Poco a poco me voy a la tienda, me meto en el saco sábana, me duermo, no creo que tardo más de diez minutos, refresca un poco, a gusto.
Mañana iremos a otros bonitos lugares, el primer día ha estado muy bien.
Agur.