Kaixo, 16 de abril, seguimos en Bujará o Bukhara, una ciudad que bien se merece estar un par de días, es impresionante caminar entre sus fantásticos edificios, callejas, bazares ... pensando en cómo sería en la época de la Ruta de la Seda.
Por aquí estamos andando.
A ver qué nos enseña esta ciudad de más de 2500 años, muy cerca de ella, en Afshana, nació Avicena (Ibn Sina), médico, astrónomo y más cosas.
En la época del S. XVII llegó a tener 130 madrasas y 300 mezquitas en donde se enseñaron a miles de estudiantes de todo el mundo musulmán.
Después de un estupendo desayuno para coger fuerzas nos ponemos a deambular hacia el mercado Toki Sarrafon, llamado también "Tok".
Es uno de los bazares de la ciudad, en éste estaban los que cambiaban dinero, supongo que tendrían mucho trabajo debido a las gentes que venían de distintos países con las caravanas.
En su interior hay una moderna mezquita.
A estas horas hay poco puestos todavía, pero se está a gusto entre sus intrincados pasadizos.
La mezquita Maghoki Kurpa.
También los guiris hacen selfies delante del minarete de Khoja Kalon, hoy pasaremos delante de él varias veces, merece la pena.
Hay una escalera de ladrillo en espiral alrededor del minarete, hasta el descansillo en la rotonda.
En esta rotonda hay dieciséis arcos y un tragaluz, sobre la cual hay magnífica cornisa de estalactitas llamada "sharif".
Cuando Gengis Khan destruyó Bujará el minarete le pareció tan bello que lo respetó, menos mal ...
Paseando entre sus callejas nunca dejas de verlo.
La mezquita de Mezquita de Kalyan, Amir Alim Khan o Emir Alim Khan o Kalon se construyó en el s. XII por Arslan Khan pero luego Gengis Khan la destrozó y se reconstruyó la actual en el S. XVI.
Qué bonito.
Dentro no se puede entrar al ser de culto musulmán, se ven estudiantes leyendo libros. 
Aunque los techos son fantásticos.
Matbout Markazi.
En el patio si podemos curiosear.
El interior de la Mezquita Kalon y los Iwanes, tiene capacidad para 12.000 personas.
Veo el minarete de Khoja Kalon.
El Sabil delante de un Iwan.
El Sabil es la fuente de las abluciones (el lavatorio). Suele cubrirse por un tejado, y es ahí donde los fieles se purifican antes de acceder a la sala de oración.

Está todo absolutamente decorado.
El minarete de Khoja Kalon y las cúpulas de la Madrasa Mir-I-Arab y su Sabil.
La preciosidad del Mihrab indicando la dirección de La Meca y el Minrab (púlpito), para echar sermones.
Una gozada pasear entre sus galerías abovedadas sin gente.
Viendo la entrada y una de las cuatro cúpulas de la madrasa Mir-I-Arab.
Salgo a la plaza de Poi Kalon viendo la madrasa.
Una cuadrilla de mujeres, son muy majas, en Samarcanda hicimos unas risas con otro grupo.
Seguimos paseando entre calles hasta encontrar el bazar Toki Zargaron y sus bóvedas.
En las calles sigue habiendo gente de un lado para otro.

Igual que ellas también entramos en el bazar Toki Zargaron para ver que se puede curiosear.
Cencerros de todo tipo y tamaño.
Ya no se venden ni especies ni sedas ni otras mercancías de las caravanas que venían de China pero todavía se puede notar el ambiente de intercambio que había antes.
Entramos en la madrasa Abdulazizkhan, su Mihrab es realmente fantástico.
Es la que más me gustó y fue construida en el S. XVII por los mejores artesanos que el Khan pudo traer de China e India.
La entrada tiene unos mocárabes de estuco preciosos.
La cerámica llena de colores.
En su interior también hay fantásticos mocárabes, es precioso. 

El Mihrab, un poco descolorido.
Una maravilla.
Dentro de la misma madrasa hay varios puestos de artesanía. 
Uno de los artesanos, un chaval muy majo.
El interior de la madrasa Ulugbek o Ulugh Beg.
Entre los siglos XIV y XV este gobernante timúrida, regente y sultán, fue astrónomo y matemático y hablaba cinco idiomas.
En Samarcanda hay un observatorio suyo donde observó hasta 1.018 estrellas, lo veré cuando esté en esta ciudad.
Los distintos "Iwanes" o entradas.

La decoración es una preciosidad.
Mosaicos de diseños abstractos o geométricos.
A esta madrasa viene gente a fotografiarse elegantemente, había varias bailando Trikitixa. 
Hay otra plaza muy bonita viendo la madrasa Abdulazizkhan, el minarete de Khoja Kalon, la madrasa Mir-I-Arab con sus cúpulas azules y las cúpulas del bazar.
Minarete de Khoja Kalon, las cúpulas de la Madrasa Mir-I-Arab y las del bazar, un "Sky Line" de maravilla.

La puerta del Iwan es magnífica con los mocárabes de estuco tan bonitos.

Las cúpulas del mercado.

La entrada al bazar Toki Zargaron o Toq Zargaron o Toki Sarrofon.
Por esta plaza hay grupos de gente de un lado para otro.
Una preciosidad de herrería, de lo más bonito que he visto.
Aunque había fuego en el horno en ese momento no había nadie trabajando en ella, una pena.

La Mezquita Magoki Attori o Magok-i-Attari, al estar la mitad de ella por debajo del nivel del suelo de la plaza estuvo enterrada en la arena durante siglos y por eso está bastante bien conservada.
Parece que se construyó en el S. X pero se reconstruyó en el S. XII y luego en el S. XV.
Antes de la conquista árabe había un bazar en su lugar, se vendían ídolos, pociones y especias.
Martillos hay de todo tipo y tamaño.
Hace un siglo había en esta ciudad una red de canales y más de 120 estanques que eran de piedra y que se usaban para el riego ya que tanto Bujará y Jiva eran pequeños oasis en medio del desierto.
La plaza Lyabi Hauz, "alrededor del estanque", construida en 1620, es el lugar donde se junta toda la gente, este estanque, de 5 metros de profundidad, está rodeado de grandes moreras, bares, sitios para tomar un té y está rodeada de grandes monumentos.
Uno de ellos es la Khanaka Nadir Divan Begi, este lugar es en el que los sufies descansaban cuando viajaban por el desierto en grandes caravanas.
Bujará fue un enclave muy importante del sufismo.
Hay puestos de cerámica de platos, potes, de todo.
Al atardecer es cuando se reúne la gente y las demás calles se quedan desiertas, a lo mejor esperando que vuelvan las enormes caravanas de la Ruta de la Seda.
También para tomar un té, hay un ambiente muy bonito.
Descansando un ratillo.
Alrededor de la plaza está la madrasa Nadir Devonbegi o Nadir Divan Begi.
Este visir, Nadir Divan Begi, construyó el conjunto del estanque, madrasas y una mezquita, aquí es donde se reúne la gente al atardecer.
Madrasa Kukaldosh o Kukeldash, construida en el s. XVI siendo la más grande Bujará y una de las mayores de Asia Central.
Es del S. XVI, en el reinado de Abdullakhan II y pagada por el emir de Bujara Kulbaba el cual reinó durante el periodo de varios Khanes. Por su buena relación con ellos el emir recibió el título "Kukeldash", uno de los cargos mas altos, que se traduce como "Hermanos de leche".
Parte de esta madrasa ha pasado a ser un mercado de artistas y puestos.
Menuda paciencia para hacer semejante maravilla, todo a mano.
Allí mismo hacen las preciosas telas que se ven por las calles. 
En el s. XVIII era un caravanserai o caravasar, una gran posada para atender a los comerciantes y caravanas que pasaban haciendo la Ruta de la Seda.
Los techos son preciosos.
Pintores haciendo unos cuadros muy majos.

El apoya manos es muy original.

Es todo colorido.
Al final queda un magnífico trabajo.
La madrasa Nadir Devonbegi o Nadir Diván Begi, ayer por la tarde la vi, sigue siendo preciosa.
Encima hay dos "Symurg", míticas criaturas voladoras y bondadosas que daban fertilidad. Arriba y en la mitad hay un rostro del "hombre al sol".
Nadir Divan Begi era un personaje que ocupaba el segundo puesto a partir del Khan, "Divan Begi" significa el "segundo puesto".
Volveré a verla en un rato.
Hodja Nasreddin montado en un burro, este personaje ficticio del folclore musulmán es protagonista de cuentos de humor y satíricos, lo utilizaban los maestros sufíes para enseñar.
Se acerca mucha gente para hacerse fotos, luego lo veré en un museo de marionetas.
Es muy interesante su historia. 
En Uzbekistán hay una gran tradición del teatro de marionetas.
Entramos en uno de los múltiples locales donde venden y las hacen, había a montones y todas muy originales. La tradición de las marionetas en Uzbekistán se remonta al siglo IV.
Lasso, la guía, una mujer muy maja.
La tradición de las marionetas en Uzbekistán viene del siglo IV.
Cientos y todos de historias y personajes.
Desde principios del siglo XX se fabrican con papel maché.
Distintos tipos de trajes del país.
Khodja Nasredin, el personaje que he visto montado en un burro en la plaza y que tiene muchas historias. 
Músicos.
Alí Babá y los 40 ladrones.
Zumrad y Kimmat del folklore uzbeko.
"En un país llamado Uzbekistán, en la ciudad de Tashkent, Zumrad y Kimmat vivían en una vieja casa destartalada con sus padres ... "
Historias de estos dos hermanos.
La tranquilidad de un té y unos dulces.
Hay un gran respeto por las personas de avanzada edad.
Al convertirse Bujará en un centro cultural y religioso muy importante en estas madrasas estudiaban el Corán miles de alumnos donde enseñaban médicos como Avicena, poetas, científicos,etc. Madrasa Nodir Devonbegi o Nadir Diván Begi.

Sin querer volvemos a la plaza Lyabi Khause, entre sus grandes moreras hay tiendas de alfombras y telares donde se junta mucha gente del país, una gozada andar entre ellas.
Y luego tomarse un té y charlar, el bolso tiene un agujero, muy peculiar.
Hay muchos grupos de mujeres que van de un lado a otro.

Una de las entradas al bazar, fruta, bonitas telas ...
Venta ambulante de frutas.

Suele haber muchos espectáculos folclóricos de bailes.
Estas chicas se estaban preparando.
Son trajes muy vistosos.

Sin querer me vuelvo a meter en el bazar, siempre ves cosas nuevas como los gorros de Karakul típicos de allí, aunque hay distintos según la zona.
Karakul es una raza de ovejas autóctonas que se remontan al 1400 a.C.
En Uzbekistán hay abrigos o guantes de la lana de oveja Karakul.
Las pieles de los corderos recién nacidos son las que llamamos de Astrakan.
Hay otros gorros típicos que son los que más se ven y se llaman "Tyubetekia" y otros llamados "Kufi".
Las puertas de las tienditas son de madera, preciosas.
Salimos del bazar, vamos hacia Poi Kalon a ver encendidas la mezquita y todo lo que le rodea. 
Al anochecer, en la plaza de Poy-Kalyan el cielo empieza a colorearse de un azul mágico y empieza el espectáculo.
El minarete de Khoja Kalon y Mezquita de Kalyan.
Encima la luna ayudaba a engrandecer el ambiente.
La gente empieza a venir y disfrutar del espectáculo.
Fotografías a cientos.
Las guiris tampoco perdían la ocasión.
Lleva ahí desde el S. XII cuando Arslan Khan lo mandó construir para llegar hasta 45 metros de altura.
Una cosa tan bella también se conoce por la "Torre de la Muerte" porque parece que, durante mucho tiempo, desde arriba se arrojaba a los criminales.
El sistema era bueno porque con sus 45 metros y medio pocos sobrevivían ...
La madrasa Mir-I-Arab del s. XV y escuela del Corán.
Los turistas no podemos entrar ya que sigue siendo una escuela coránica.
Los miles de cautivos persas que la construyeron hicieron un buen trabajo.
El anochecer da un color azul turquesa perfecto, no se oye nada, es una gozada.
Es fascinante, pero no vimos a Aladdin volando en alguna de las alfombras que había visto en el bazar ...
El minarete era como un faro para guiar a las caravanas en las tormentas de arena hacia la ciudad.
Del cielo azul turquesa hemos pasado al negro total.
Deambulamos por las callejas de alrededor y, sin darnos cuenta, volvemos a pasar por el Minarete, precioso, aunque lo veas montón de veces.
Volvemos a entrar en la plaza, hay gente, pero no se oye bullicio y el negro del cielo ayuda a magnificar más el minarete y la mezquita.
El Emirato de Bujará (1747-1920) fue un antiguo estado del Asia Central, cuya capital era Bujará y fue protectorado ruso desde 1873 hasta su desaparición durante la Revolución rusa.
En 1920 se convirtió en la República Popular Soviética de Bujará y su territorio ahora se reparte entre los territorios de Uzbekistán y Tayikistán. 
Otro de los bazares es el Tim Abdullah Khan, también llamado simplemente "Tim".
Hay montones de puestos con bellas ropas y toda clase de cosas bonitas, unas alfombras de maravilla.
Los rayos del sol llegan a las tiendas solo a través de los agujeros en la cúpula.
Poco a poco se va cerrando todo, tranquilidad.
La gente también se reúne en la plaza Lyabi Khause, hay cochecitos pequeños eléctricos para la chavalería.
Y una heladería llena de gente, los helados tienen toda clase de colores y sabores, desde luego el "Unicornio azul" está muy rico, aunque no sabes cual escoger, todos están muy apetecibles.
Y esto es todo por hoy, Bujará, una ciudad preciosa, impactante, con sus grandiosas madrasas y mezquitas, sus preciosos bazares, pasear por sus callejas intentando adivinar cómo estarían hace muchos años, entre gente de todo tipo y países ... camellos ...
Mañana seguiremos en Bujará, pero terminaremos en Samarcanda, otro lugar de sueño.
Agur.