Kaixo, el 6 de agosto y aprovechando unos días de fresco nos acercamos al preciso valle de Araitz debajo de los murallones de la Malloa.
Unos de los pueblos que hay es Errazkin, siempre encantador y debajo de los paredones, desde aquí subiremos hacia el paso de Beluta, siempre solitario e invitándonos a ir de un lado a otro.
El tiempo bueno para andar, entre 17º y 21º pero con bastante humedad, aunque sin pegarnos la sudada de otros días.
Empezamos a 410 metros de altitud en la iglesia de San Martín de Tours envueltos en neblinas y viendo el Elosta.
Nos recibe el toque de la campana de las 8 y media de la mañana, no se oye nada.
Vamos entre los bonitos caseríos viendo el roquedo de Aizkarate (Axkarateko Malkorra), Arriolatz y Tuturre, allí arriba, lejos.
La bonita casa Matxelenea y su escudo.
En Errazkin estuvo el antiguo señorío de Eraso.
Fue señorío desde 1367 en el que Carlos II de Navarra otorgó el lugar a D. Juan Lopez de Eraso por sus servicios en la frontera con Gipuzkoa.
En 1802 se escribe que es un palacio con tres casas anejas y un molino de harina con 43 habitantes.
Una historia interesante también.

Parecía que tenía mala leche.
Tenemos que coger la pista que nos llevará hasta Soroaundi en media hora.
Las vistas hacia Aizkarate (Axkarateko Malkorra), Arriolatz, Subizelaigañe y Tuturre son espectaculares. 
Desde la última vez que pasé por aquí han puesto varios indicadores.
Hacia Beluta vamos.
Eupatorio.
Las neblinas nos acompañan por el camino, Kastabalgo bidea, una preciosidad.
En el valle todavía están debajo de las brumas.
Pero por arriba el espectáculo es magnífico, cómo siempre.
No hay pérdida.
Nos vamos acercando a los paredones de Aizkarate.

En seguida llegamos a Soroaundi, hay un pequeño aparcamiento.
Desde aquí ya empieza la subida a Beluta.
Antxingardi iturria, la han arreglado desde la última vez, hay que echar un traguillo, está fresca y asombra qué, después de la poca agua que ha caido todavía salga agua.
Vamos entre hayas y helechos.
El sendero es una preciosidad, se sube fácil y para distraernos hay varias hayas de gran porte.
Llegamos al paso de Arrate, sigue igual, todavía queda un buen repecho.
Un soporte para bajar hierba hasta las ganbaras de los baserris, había varios tendidos de cables a lo largo de las paredes.

En seguida pasamos por la fuente de Oieta, la han arreglado, las últimas veces ni se veía.
Hasta hay una mesa para descansar y tomar algo, menudo lujo, en invierno y sin hojas en las hayas hay un panorama increíble.
El problema es que el agua sale demasiado abajo, ay! mi espalda !!!
Seguimos hasta un mirador, hay que parar un momentico para ver el Valle de Araitz y los pueblos de Betelu, Errazkin.
Al fondo los Urkita y Elosta.
El cielo está bastante encapotado, no nos dará el sol.
Seguimos subiendo, hay que hacer unas "zetas" y para arriba, tranquilidad.
Las vistas suavizan la cuesta. Azkarate y Urreako Haitzak.
Los imponentes muros que cuelgan de las cimas.
Pasa por encima de nosotros un montón de buitres, una gozada y también envidia, me reencarnaré en uno de ellos, sin pegar ni golpe ya está arriba.

Aprovechamos para ver el panorama: el valle de Araitz Azkarate, Betelu, Atallo y Errazkin.
Las lomas de Urkita y Elosta.
Y a la hora y media de empezar llegamos a la langa de Beluta, cuántos rebaños habrá visto pasar desde hace montón de años.
Esta es una de las subidas más fáciles desde el valle y sigue estando igual.
Llegamos al camino que viene de Izarrite y Baraibar, a ver si la próxima vez que vengamos toda esta basura ya no está.
Seguimos el sendero, en seguida nos damos cuenta del estado de la hierba, es paja seca sobre todo dónde no hay árboles.
El pequeñajo aparece entre las hayas.
Detrás de su madre.
Seguimos el sendero, una gozada después de la cuesta. 
Pronto subimos los últimos metros hacia el Txurtxur, es una zona kárstica que nunca vas por el mismo camino.
Las hayas nos envuelven.
En seguida nos colocamos en su cima, un par de horas hemos tardado desde Errazkin.
Hoy no hay muchas vistas, aunque se ven los Pirineos, sobre todo cuando están nevados, perfectamente.
Un ratito, se está estupendamente, hace fresco después de los calores que hemos pasado.
La corta bajada es lo mismo, no hay problemas pero el karst siempre puede tener alguna sorpresa.

Cerca hay una sima.
Viejos amigos.
Andamos hacia Izarrite, estos lugares son preciosos siempre.
Izarrite da pena verlo, toda la hierba se ha convertido en paja y sólo hay tierra, una pena.
Dendarieneko borda y las lomas de Kaxamongo, Txurtxur, Arriolatz y Subizelaigañe.
Seguimos el camino de Izarrita que baja a Baraibar pero, en seguida salimos a la izquierda.
Al principio es ancho y se nota que hay sombra, se va bien y hay verde.
Todavía vemos el Subizelaigañe.
Vamos por estrechos senderitos sin pérdida para cruza unas langas, cada una de su padre y de su madre.
El Elosta nos vigila.
Una langa está entre las dos hayas.
Tenemos que seguir casi hasta las casas de Albiasu.
Mergelu, Atume ...
Las ovejas buscando hierba.
El panorama hacia Azkarate y las cimas de Uakorri, Artubi, Balerdi y Urreako Haitzak son magníficas.
Mergelu, Atume, parque eólico de Zuparrobi, Ireber ...
Nosotros seguimos hacia el verde maizal para bordearlo por su izquierda y seguir hacia Albiasu.
No hay más remedio que mirar hacia atrás.
Arriolatz, Uarrain, Subizelaigañe, Tuturre, Uakorri, Artubi, Balerdi, Urreako Haitzak. Azkarate al fondo.
Cuantos caminos recordamos por esos collados.
Arriolatz, Uarrain, Subizelaigañe y Tuturre.

Pulsa en la foto para verla en grande.
Uakorri, Artubi, Balerdi, Urreako Haitzak e Izarraitz.
Azkarate.
Artubi, Balerdi, Urreako Haitzak, Izarraitz y Ernio.
Azkarate y Errazkin, hasta aquí hay que llegar. 
Kaxamongo, Txurtxur, Arriolatz, Uarrain, Subizelaigañe y Tuturre.
Elosta y Goldanburu.
Albiasu ya está más cerca pero antes de llegar lo dejamos y empezamos a bajar al fondo del valle hasta la erreka.
Caminado tranquilamente hacia Albiasu.
Mergela, Atume.

Pulsa en la foto para verla en grande.

Una vez dejamos el camino a Albiasu empezamos a bajar por otro ancho con un estrecho sendero que está lleno de flores y de sus aromas correspondiente, menta, salvia ... una gozada.
Luego entramos en el bosque, se sigue viendo el senderito, pero hay que estar atento, en invierno hay menos vegetación. 
El estrecho senderito a veces se intuye.
Y, aunque parece que no hay salida, la hay.v
Al rato salimos a un terreno despejado.
Vuelven a aparecer la Malloa: Elizkaitz Harri, Uakorri, Artubi, Balerdi y Urreako Haitzak.
Allí a lo lejos Azkarate y aquí Errazkin pero todavía hay que seguir bajando hasta la erreka, a partir de aquí ya se ve bien al camino.
Y cuando llegamos a esta borda, Mugertza, nos juntamos con una pista que nos llevará al final del recorrido.
Es una pena que estos viejos caminos, que son una preciosidad, se vayan a terminar perdiéndose, todavía se puede pasar, pero en unos años ...
A ver si algún ayuntamiento que lea esto se apiada y lo limpia ... porfa, porfa ... es un tramo corto.
Bueno, seguimos por el camino, vamos bajando poco a poco.
Errazkin aparece entre las hayas, bajar un poquito más y volver a remontar.
Llegamos al fondo del valle, el erreka Lobaido ( Lobaidoko erreka) nos lo indica.
Y después de volver a subir unos cien metros volvemos a entrar en el pueblo.
Por allí arriba hemos andado.
Una preciosidad de pueblo.
Elegantes baserris.

El frontón.
Tiene una inscripción que pone:
"Frontón construido a expensas de Juan Martín Martinicorena, benemérito hijo de Errazkin. Año 1915".
Llegamos a la iglesia de San Martín. 
Fue reconstruida a finales del S. XVIII.
La casa de al lado, la del cura, Apezetxea.
Y esto es todo, una impresionante mañanera, hemos andado por unos lugares expléndidos y las vistas, como siempre por allí arriba, excepcionales, siempre que bajo me entran ganas de volver a subir cuanto antes mejor ...
Mientras nos quitamos las botas vuelve a sonar la campana de la iglesia, nos da la bienvenida a las dos y media de la tarde.
Y si después de todo esto comemos en Betelu estupendamente, ¿qué más se puede pedir? bueno, sí, una cosa ...
Agur.
Este es el track de la salida: