Kaixo, el 25 de agosto fuimos a dar una vuelta por el parque natural de Aiako Harria, lugares con muchas posibilidades de caminar.
Hay montones de restos de la guerra contra los franceses y también de restos de minas desde tiempos inmemoriales.
El tiempo muy bueno para andar, entre 20º y 23º y bastante humedad con viento en algunos lugares.
Hasta nos llegó a caer algún chaparrón cerca de los túneles y, también, algo de xirimiri para mojar la calva, pero al principio, luego despejó y el sol se notaba según bajábamos al valle.
Empezamos en la ferrería Ola o Arantzateko Burniola, del S. XIII, como otras veces.
Sus muros tienen un tamaño importante.
Había nueve hornos como este que trabajaron hasta finales del S. XIX.
Estas minas se empezaron a usar desde los romanos y la Edad Media. 
Echaban el mineral de carbonato de hierro para ser fundidos por el fuego y luego transportarlos a los cargaderos y al tren para su distribución.
Casi un siglo duró esta ferrería. 
Desde aquí tenemos que empezar a subir por un bosque de robles y hayas precioso.
A tope de verde.
Aunque no hace calor se suda.
En un rellano el indicador nos indica que vamos a Meazuri, antiguas minas, y a la cascada de Aitzondo o Irusta, a ver cómo está después de lo poco que está lloviendo.
Hay varias charcas para conservar diferentes anfibios.
Empieza el chaparrón pero nos coge cerca de los túneles, hace fresco, se está bien.
En el primer túnel esperamos hasta que deja de llover y seguimos por la antigua via del tren que bajaba material de las minas.
En seguida vemos, entre la vegetación, la cascada de Aitzondo, la más grande de Gipuzkoa.
La original camino de los cinco túneles del Askain Gaina, por el que iba el viejo ferrocarril minero.

No sé desde cuando tengo una foto de estas raíces ...
Entre túnel y túnel aparecen la bahía de Txingudi y Hendaia.
El cielo está bastante guarro pero ya no moja, parece mentira que en un rato casi despejará.
Vamos a ver la cascada desde encima pero por la vegetación casi ni se ve y nos metemos a curiosear entre los pasos de las minas.
En una zona salvaje, muy bonita.
El túnel de la izquierda vuelve al recorrido normal y el de la derecha es una cueva.
Un pequeño rincón entre cuesta y cuesta con la erreka Aitzondo.
Empezamos a subir y nos entretenemos con una par de caballos que casi nos ignoran.
Seguimos subiendo hasta un collado dónde hay un par de mugas.
Nos dirijimos hasta la loma de Arbiun, no se puede pasar, está con alambradas, pero ahí sigue la cruz.
Se construyó en homenaje al ejército franquista en la guerra civil, en este monte estaban los sublevados y enfrente, en Erlaitz, los republicanos. 
Bajamos hacia el collado de Otzarte y Sorotxiki viendo los restos del fuerte de Erlaitz y Pagogaña a la derecha.
Los restos del fuerte de Erlaitz.
Pasamos el colladito de Lapiriturri para ver el mugarri de Soroeta o la "Piedra del Desertor".
Se colocó en el S. XVIII.
"Desde aquí la deserción tiene pena de vida", o sea, que el que intente escaparse a Francia lo tiene crudo ...
Seguimos la corta loma de Pagogaña.
Subimos enseguida para ver Kopakarri y Aiako Harria, todavía hay muchas nubes y se anda bien.
En la cima hay restos de un viejo fuerte para prevenir la invasión francesa.
Ahora está totalmente tapado por la vegetación, se construyó durante la II guerra carlista.
Volvemos a bajar al collado, vamos al monte de enfrente, el Erlaitz.
Un precioso bosque de alerces.
Erlaitz y la "Piedra del desertor".
Nos cruzamos con un bunker.
La bahía de Txingudi, Ondarribi, Hendaia y Behobia.
Igeldo, Urgull y Ulia.
Llegamos a Erlaitz, también aquí hay restos de fortificaciones.
Vemos Kopakarri y Aiako Harria.
El buzón y Peña de Aia.
Restos del depósito que suministraba agua para las obras y trabajadores.
Jaizkibel al fondo.

A partir de ahora es todo bajada.
Vamos viendo el Soldoko Gaina o Txoldokogaña.
Y Larrun.
A ratos por camino ...
Y otros por cemento al pasar por algún baserri.
Hay castañas a montones.
Y robledales también, una gozada.
Un curioso baserri.
Lomas y baserris del "otro lado" ...
Al rato llegamos al monte San Marcial o Aldabe, hay una fuente que me servirá para echar unos traguillos.
La ermita de san Marcial aparece entre los árboles.
Se construyó para conmemorar la victoria sobre los franceses en la batalla del 30 de junio de 1522. 
Unas vistas excepcionales hacia Txingudi, Jaizkibel, Hondarribi y Hendaia.
Biriatu.
Aiako Harria.
Este monumento conmemora las batallas de San Marcial.
Tiene dos placas, en la de arriba pone: "A los héroes de la Batalla de San Marcial. Dedica este recuerdo la ciudad agradecida el día de su CDL aniversario. Irún. 30 de junio 1522-1972«.
En la de abajo no se ve bien, pero, más o menos, recuerda el primer centenario de la batalla.
Seguimos bajando, ya ha despejado y el sol calienta, echo de menos el fresco de la mañana y notar las gotas de agua. 
Pasamos por un pequeño lavadero, ya sé que falta poco para llegar..

Seguimos la erreka de Berro o Berroko erreka.
Poca agua lleva.
La casa-torre medieval Arantzate (Arantzateko Torrea), cerca hay un molino y una ferrería del mismo nombre.
Parece que es el edificio más antiguo de Irún.
El Matacán de la torre, se ve el hueco por donde tirarían flechas o lo que fuese a los enemigos y también la parte del suelo también por dónde echarían de todo menos caramelos a los enemigos.
Se desmochó, le quitaron las almenas, en 1457 por orden del rey Enrique IV y más tarde por Fernando el Católico a cuenta de las guerras banderizas.
Berroko erreka.
En seguida llegamos a la ferrería de Ola, hay varias maquinarias expuestas.


El frontón.
Y esto es todo, una bonita mañanera con muchas historias de los lugares por los que hemos andado.
Unas bosques muy bonitos y enormes vistas.
Sólo nos queda quitarnos las botas e ir a algún hidratadero.
Agur.
Este es el track de la salida: