Kaixo, el 15 de mayo me fui a Pasaia, una vez cada cuatro años hay un festival de barcos grandes y pequeños, bonitos y más bonitos que merece la pena hacerles una visita.
Es el Pasaia Itsas Festibala.

Los Pasaia se juntan, se llena todo de montones de mástiles.
Ya veo uno de los grandes, el Etoile du Roy.
Qué bonito !!!
La Nao San Juan en primer plano.
Me acerco a la Nao San Juan, una réplica del ballenero vasco del S. XVI.

Este ballenero se construyó en Pasaia en 1563 y en 1565 se hundió en las costas de Canadá.
La popa donde estaba el centro de control del barco.

El Notre Dame de Rumencol.
Se construyó en 1945 en Brest, de tipo Gabare de madera.
Los Gabare, gabarras, eran barcas para llevar mercancías por los ríos de la Dordoña y otros ríos de Francia.
Tiene 21 metros de eslora y su tripulación es de solo tres personas.
Sigo paseando hasta que aparece el Etoile du Roy (Estrella del Rey), un fantástica fragata corsaria del año 1745.
Una réplica de una fragata diseñada para acosar a los enemigos de la corona francesa del rey Luis XV.
De 47 metros y tres mástiles.
El original desapareció en 1749.

Es una preciosidad y ha participado en más de una película.
En 1996 se descubren los planos originales en la Royal Navy de Londres y empieza a pensarse en su reconstrucción.
Empieza en Turquía y se le llama "Grand Turk" pero en 2010 lo compra una empresa francesa y se lleva a Saint-Malo donde definitivamente se le llama "Etoile du Roy".
Al lado está otro gran navío, el Morgenster.
Un bergantín de vela holandés construido originalmente como pesquero en 1919.
En 1919 era un arrastrero, el "De Vrouw Maria", y, después de varias transformaciones en los 80, se convirtió en un bergantín.

Todos sus detalles son preciosos.
Actualmente se usa para turismo.
Menuda liada de cuerdas.

Desde luego yo ahí no subiría, olas para arriba y olas para abajo ...
Enfrente está Donibane, luego pasaré para ver el ambientillo.
Según me alejo, el Etoile du Roy se va más impresionante.
Montones de distintos barcos van y vienen dentro del puerto.
Donibane, siempre coqueto.
Desde la barca, los Saltillo, Morgenster y Etoile du Roy.

La basílica de Santo Cristo de Bonanza.
Fue la primera parroquia de Pasai Donibane, en el siglo XVII, bajo la advocación de San Juan de la Ribera, tiene una bonita historia y leyenda.
Ya estoy en el otro lado del puerto.
En la plaza están las bateleras de Pasajes echando unos bailes.
Estas mujeres tenían gran fama por su destreza para prestar servicios ya que eran dueñas de barcos y botes a finales del S. XVI y principios del S. XVII.
Al zarpar los marineros de Pasaia con sus galeones hacía Terranova para pescar bacalao o cazar ballenas, el pueblo se quedaba sin hombres, entonces eran las mujeres las que les sustituían y hacían todo el trabajo remolcando con sirgas a las galeras y distintos barcos que entraban en el puerto.
En su recuerdo.
Hay que parar un momento para ver las distintas barcas y barcos.
Ya en San Juan, paseo por sus bonitas callejuelas, las han adornado con artilugios de pesca.
Una ancla.
El Etoile du Roy, intento hacerme una idea con las bateleras remolando a esta gran fragata.
Van y vienen.
Traineras también había.
Sigo paseando entre coquetos rincones recordando viejos tiempos.
Alguien ha hecho otro barco.
Una vieja callejuela ...
Vuelvo a la plaza, las bateleras hoy tienen fiesta.

El Saltillo y el Morgensten.
El Saltillo es del año 1956 construido en Amsterdam de tipo Ketch (Queche), un velero de dos mástiles.
La plaza de Donibane, bonita y un recuerdo al genocidio de Palestina.
La salida del puerto, siempre enorme.
Me despido de la batelera y de todas sus historias y grandes esfuerzos.
Me embarco en la motora para pasar a San Pedro.
Según me alejo veo estos bonitos rincones.
Desde el agua, la perspectiva cambia.
Veo de todo, una trainera, el Saltillo, el Morgensten y el Etoile du Roy.
Entre las oscuras nubes aparece el sol e ilumina las velas.
El Grayhound, otro cosa bonita, construido en el 2012.
Es un barco de madera de Inglaterra, un Lugre corsario de tres mástiles y de 15 tripulantes que se usaba en el Canal de la Mancha.
Este tiene hasta la bandera pirata.
El Grayhound junto al Morgensten, haciendo amigos.

El Grayhound se aleja hacia el interior de la bahía.
Casi no hay sitio para el agua.
Llego a san Pedro.
Pasai Donibane.
Me vuelvo a meter entre mástiles, velas y maromas.

Qué bonito.
Las inmensas jirafas vigilándolo todo.
El Etoile du Roy.

Parece de juguete.

Y sus cañones.
Las oscuras nubes que presagian tormenta pero va a ser qué no.

Vuelvo a pasar viendo el Notre Dame de Rumencol.
Y la Nao San Juan.

Elegantes.

Había que meterse ahí dentro tantos meses e ir a la caza de ballenas ...



Y esto es todo, he aprovechado una tarde que no llovía para darme una vueltica y ver unas delicias de barcos y un bonito ambiente con las bateleras.
Hasta dentro de cuatro años.
Agur.