Kaixo, el 12 de marzo fuimos a Apodaka, municipio de Zigoiti y muy ceca de Gasteiz a 550 metros de altitud.
Queríamos andar por la sierra de Arrato empezando en el Amaritu y acabar en el Arratobe donde está la ermita de San Bitor.
El buen tiempo hizo que la mañanera fuese muy bonita y agradable para andar, entre 7º y 17º.
Empezamos en la iglesia de Apodaka, la de San Martín.
El reloj está sin cuerda.
Pasamos sobre el río Zaia, así se llama desde aquí hasta desembocar en el Zadorra pero desde que nace, en el Gorbea, hasta aquí es el Zubialde. 

Hay que pasar la puerta.
Apodaka perteneció al Condado de Dibina, y aparece citado en el Apéndice de Okoizta, año 975, y en la Reja de San Millán del año 1025.
Apodaka es lugar de señorío y perteneció a la Hermandad de Zigoitia.
En la Edad Media hubo, cerca de Apodaka, un convento que la tradición atribuye a los caballeros templarios, aunque luego fue dirigido por orden de los caballeros de San Juan de Malta.
Entre las encinas hay montones de madroños, algunos ya con flores.
El sendero es ancho y sin problemas, siempre subiendo.
Aparece entre el bosque la loma de Azkorrieta y la ermita de San Bitor en la cima del Arratobe, por ahí andaremos dentro de una rato.
Llegamos al Amaritu en una hora con el roquedo del Poiugan o Poiaran.
Una de las mugas que encontraremos por el camino.
El buzón del Amaritu, al fondo vemos por dónde andaremos, Azkorrieta y Arratobe (San Bitor), el Gorbea está nublado.
Seguimos el camino en continuas subidas y bajadas. El Armikelo con nieblas y el Poiugan.
Poiugan o Poiaran.
Hay que seguir tranquilamente, se anda muy bien.
Hacia el Armikelo, nuestra siguiente cima.
La consabida bajada y subida y, en seguida, nos ponemos en el Armikelo.
Con su muga correspondiente.

Desde el buzón del Armikelo, vemos el Ganalto, el monte de Oro y las casitas de Domaiki.
Un ratito viendo el paisaje y seguimos nuestro camino.
Bajamos al colladito y bordeamos las lomas de la Peña La Llana hacia la izquierda.
Aparecen varios manantiales después de las lluvias de estos días.
Desde el otro lado del collado vemos de dónde venimos, el Armikelo.v
Zonas de narcisos amarillos.
Los pueblos de Jugo y Murgia.
Hay que parar un momentito para picotear algo, se está a gusto junto a la muga. v
En el Gorbea vemos alguna zona de nieve.
El Monte de Oro.
Seguimos bajando viendo las cimas de Arratobe y la ermita y el roquedo de Azkorrieta.
A la izquierda están las casas de Zaitegi.
Arratobe y su ermita y el roquedo de Azkorrieta.
El barranco que va a Letona o también a Apodaka.
El pequeño cresterío del Azkorrieta es muy bonito.
Por un sendero estrechito pero muy cómodo.
Con vistas hacia el barranco y el Amaritu.
Entretenido.
Llegamos al rústico buzón que casi se nos escapa y no lo vemos.
Al fondo el Amaritu y las lomas de Peña La Llana. 
Pulsa en la foto para erla en grande.
Una de las cosas que queríamos ver es la cueva de los 40 caballeros o Goba de Unda.
Nos tenemos que desviar un poco del sendero, bajar unos metros y llegamos.
Está debajo del roquedo.
Sobre el año 1200, recién anexionada Alaba por Castilla y en las cercanas campas de Urisolo sucedió una batalla entre dos bandos que, casi siempre, estaban a tortas, los Oñacinos de los Mendoza, y los Gamboinos de los Ayala.
Los jefecillos de las dos casas, Lope González de Mendoza e Iñigo Vélez de Guevara, se pelearon en Urisolo después de un intento de reconciliación. El jefe Oñacino murió y, al ser menos, sus soldados huyeron.
Para más "Inri", dice la leyenda, los Guevara llevaron su cadáver desnudo a Apodaka, y para mayor vergüenza, llevaron su braguero a Vitoria para venderlo en el mercado. Ni me imagino cómo sería el braguero del jefe Lope.
Los Gamboinos los persiguieron y algunos se escondieron en esta cueva por lo que se le llamó la de los 40 Caballeros en su memoria.
Una vez dentro no parece que hubiese mucho sitio para los soldados, sus cotas de malla, espadas y sus correspondientes caballos, si los había ...
No hay documentación ni hallazgos de esto, pero estas tradiciones son bonitas transmitidas de generación en generación.
Sólo pudo ver los fantasmas de tres, los otros 37 no los vi ...
Hay más cosas de estos sucedidos sobre la historia de estos años de la Nobleza Vasca.
Salimos de la cueva, ya he aprendido más cosas.
Volvemos al sendero y, en seguida, vemos la preciosa cima de Arratobe, donde hubo un castillo y sobre sus ruinas se construyó la ermita de San Bitor.
Las casas de Zaitegi y Gorbea, ya despejado y con la mancha de nieve y, al fondo, el Anboto.
Zaitegi.
Hay que bajar al colladito y remontar la aldapa.
La ermita está sobre los antiguos muros del castillo de Zaitegi.
Hay que subir la aldapa para llegar al castillo y a la ermita.
El buitre se encarga de cuidarnos entre las nubes.
Tiene unas vistas excelentes.
En el buzón de Arratobe y el Amaritu, de allí venimos.
Algunos montes de la sierra de Arrato.
Azkorrieta y lomas de Peña La Llana, al fondo el Monte de Oro.
La ermita de San Bitor se construyó a principos del s. XVII sobre el Castillo de Zaitegi.
El castillo tenía un torreón pentagonal con un aljibe y un canal subterráneo y se construyó para defender Navarra de Castilla en el S. XII.
Posteriormente lo conquistó por Alfonso VIII hasta su abandono en el S. XV.
Un muro con torres cilíndricas rodeaba al castillo y controlaba todos los pasos hacia Bizkaia.
Hay que entrar.
El interior de la ermita, no hay nada pero está limpia.
San Bitor fue un anacoreta del S. IX alavés protector de ganados y tierras.
Se destruyó en el S. XIX en las Guerras Carlistas por un incendio y abandonada, se reconstruyó en el S. XX y en el año 2019 se rehabilitaron el tejado y el resto de la ermita por los pueblos de Zaitegi y Letona.
En el interior se notan los restos de las murallas del castillo.
Desde este lugar se ven los 17 pueblos de Zigoitia. 
Las viejas paredes y el moderno entramando de madera.
Para hacer amaiketako no está mal.
Hay un par de paneles donde se lee la historia.
Amaritu, las lomas de Peña La Llana, Azkorrieta y el buzón de Arratobe.
Pulsa en la foto para erla en grande.
Después de un rato de disfrutar con las vistas y la historia empezamos a bajar por un sendero muy bonito.
El paraje de Kurtzegan.
Allí se ha quedado la ermita, el castillo ...
Nos acercamos a Letona.
La iglesia de san Andrés, del S. XVI.

Vamos a Apodaka, queda menos.
Aunque Letona es pequeño tiene un edificio estupendo, el Palacio de los López de Letona y la Torre de los Letonas-Hurtado de Mendoza.
Se construyó a finales del S. XVI o principios del S. XVII.
El ocupante más renombrado del lugar sería Juan de Letona y Hurtado de Mendoza, nacido en 1582, un personaje muy importante.
Por fuera no se adivina lo grande que es.
Aunque tenga aspecto de fortaleza no se usó como tal.
La cornisa es muy bonita y tiene dos grandes escudos.

Uno de ellos es el de López de Letona. 
Este es el Zárate-Hurtado de Mendoza.
Nos vamos de Letona, la iglesia y la Torre.
La silueta de Letona en el cielo.
Seguimos por el sendero hasta que vemos Apodaka.
Pasamos por una charca, se ve que ha llovido mucho.

La iglesia y la pared del frontón rodeada de primavera.
Ya hemos llegado, junto a la fuente, en el barrio de Goikolanda de Apodaka.

Unas camelias para dar un poco de color rojo.

La iglesia y la fuente, también tiene un bolatoki como muchos pueblos de Araba.
Y esto es todo, una mañanera estupenda, con buenas vistas donde he aprendido un montón, vuelta muy interesante.
Ahora a pensar cinco minutos a dónde ir a refrescar la garganta.
Agur.
Este es el track de la salida: