Kaixo, el 19 de octubre fuimos a dar una vueltecilla por Bera, por unos de sus múltiples caminos que en esta época están muy bonitos, pero todavía no a tope del otoño.
Por la parte alta se notaba un ventarrón Sur muy fuerte y por aquí abajo bastante menos, en la cima de los montes la cosa sería otra.
De todas formas, la temperatura era de 21º a las 9 de la mañana, pero, al final, sólo había subido hasta los 24º.
Los primeros datos de Bera son de 1366 y tenía 48 fuegos pero hoy salimos del barrio de Agerre para cruzar el puente sobre el Bidasoa.
Allí, al fondo, veo el puente de san Miguel, por él pasaremos a la vuelta, testigo de las guerras de 1813 en Bera.
Pasamos delante de él, luego lo cruzaremos.
Nos vamos alejando.
Y cruzamos el barrio de Alkaiaga.
Elegantes baserris los de este barrio.
Una kalera, la está comiendo la vegetación.
Un poco más adelante un hermoso Perratoki, para herrar caballos.
La estructura para sujetar al animal y colocarle las herraduras tranquilamente. 
Lugar de la cabeza.
Y dónde se colocaba al caballo sujetándolo con cinturones de cuero y rodillos que lo elevaban en el aire. 
"Ankatokik", donde se apoyaban las patas sujetadas con cuerdas.
Una vez sujeto se limpiaban los cascos, se ajustaban las herraduras y se clavaban. 
Agerra auzoa y Larun, poco a poco vamos subiendo.
A estas horas y con el viento Sur hay majas luces.
Aunque vamos a Baldrun nos desviamos hacia Ponpolli.
Dejamos atrás los caseríos y nos metemos por un camino entre robles.
En seguida llegamos al colladito de Baldrun, hay un asiento de madera para gozar de las vistas.
Bera y su iglesia de San Esteban, Agerra auzoa y Larun.
Seguimos bajando hacia el fondo del valle.
Ahora entre grandes hayas.
Hay zonas otoñales realmente preciosas.
"Escriba Vd. lo que sepa".
Zonas de muchos colores, aunque no están a tope.
Paseamos siguiendo la erreka Iturri.
Una preciosidad oir el murmullo del agua, aunque no haya mucha, el monte está muy seco, hace días que no llueve con fundamento.
El lugar es una maravilla, así andaremos casi toda la mañana.
Alguna seta aparece de vez en cuando, pero de onttos nada de nada.
En el fondo de la erreka hay un buen puente para atravesarla, hoy no hacía mucha falta, pero otras veces ya lo creo que sí.
El susurro de la errreka.
Bonita cuadrilla.
Ahora andamos con magníficos robles ya bastante coloreados.
Llegamos a las casas de Otsango Auzoa, tranquilidad absoluta.

Manttale e Ibardin.
Seguimos por la ancha pista tapados por grandes árboles.
Esta haya parece que está trasmochada y ya le han vuelto a salir enormes ramas.
Una pequeña meta, "Ipotzaren etxea".

Seguimos el camino para desviarnos y subir la pequeña aldapa hasta la cima del Otsangoko Bizkarra, no tiene vistas, pero está limpio.
Hay que bajar para volver a coger la pista que lo rodea, a veces hay senderito, pero, sin problemas, vamos bajando por terreno limpio y por la derecha de un pinar, casi en línea recta.
Hasta volver a la pista.
Pronto la dejamos para meternos por un estrechito sendero muy bonito.

Castañas a montones a lo largo del camino.
Alguna seta rara, pero de onttos seguimos si ver ninguno.
El sendero es una gozada y no hay que sudar la riñonada en ningún momento.
Vamos, durante un rato, por encima de la carretera de Bera a Iruña, se nota el desagradable ruido de los coches.
En seguida la dejamos de ver y vuelve el sonido del agua.
Alguna Lamia andará por ahí.

Uno de los varios carteles que nos vamos encontrando.
Al rato salimos del precioso sendero para llega a la civilización, estamos cerca de Bera.
Una sorgiña anda por ahí.
Cruzamos el Bidasoa por el puente de San Miguel, el uno de septiembre de 1913 hubo aquí una importante batalla. 
Al final de la Guerra de la Independencia los franceses fueron derrotados en la batalla de Vitoria y José Bonaparte, el amigo Pepe Botella, se había escapado a Francia.
El capitán inglés Daniel Cadoux controlaba el paso por este puente con un centenar de hombres.
El francés general Van Der Maesen lo quería cruzar y a base de muchos más soldados lo consiguió y Cadoux acabó muriendo defendiendo el puente.
Esto a grandes rasgos.
Mientras, las aguas bajan olvidadas de las historias de este puente que lo cruzan.
"A la gloria de Dios y a la memoria del capitán Daniel Cadoux y de sus valedores cazadores del regimiento inglés 95 (Rifle Brigade) que murieron defendiendo este puente 1 de setiembre de 1813 peleando por la independencia de España en unión de sus heroicos compañeros españoles".

Los tres ojos del puente, ni me imagino las tortas que se darían entre los franceses e ingleses y algunas gentes de la zona.
Y en seguida llegamos al barrio de Agerre, una mañanera sencilla y muy bonita, por unos bosques magníficos que todavía no han cogido el tono otoñal.
Volveré ya que hay montones de caminitos de todo tipo, por aquí ha habido montones de ferrerías, Bera tenía cinco.
Agur.
Este es el track de la salida: