Kaixo, 8 de noviembre, segundo día en Nepal, hoy hay que hacer unas visitas, siempre que vengo tengo que volver a ver sitios ya conocidos pero fantásticos, no puedo dejar de verlos, siempre son iguales, pero siempre distintos, además, Iñaki es la primera vez que viene y hay que enseñárselos.
Estos lugares son Swayambhunath, Pashupatinath y Patan.
Lo haremos un poco de prisa para mi gusto, tardaría un día, yendo sólo, en ver cada uno de estos tres asombrosos lugares.
También pasamos por el ministerio de turismo para sacar el permiso del treck de la vuelta a los Annapurna, nuestra primera intención era hacer el del Manaslu, pero nos damos cuenta de que son demasiados días para los que estaremos aquí y no nos daría tiempo de ver otras cosas, lo dejamos para otro año con más días, saldremos pasado mañana.
Vamos a la estupa de Swayambhunath, me encanta este lugar, he pasado montón de horas viendo dar vueltas a su alrededor a miles de personas y nunca me he aburrido, el ambiente es excepcional.
Mujeres tibetanas refugiadas dando vueltas y rezando.
Ya la han renovado, en el 2016, después del terremoto estaba hecha unos zorros.
Sigue dando un ambiente especial con el movimiento de sus miles de banderines.
Las abuelitas sentadas descansando mientras ven montones de monjes.
Con multitud de trajes y colores.
Hay un templo budista por lo que está lleno de monjes.
Este año no se puede subir hasta el segundo piso, nos tenemos que conformar hasta el primero, aun así, se ve toda la plaza.
Dispuesta a dar vuelta a la fila de molinillos.
Los cinco magníficos.
Tiempos modernos entre el móvil y el gorro-playa.
Los ojos que todo lo ven.
Las abuelitas son de lo más encantador, siempre con un enorme rosario.
No hay como pararse un momentito para ver pasar todo tipo de gente. Muy entretenido.
Monjes también de todo tipo.
"Pasan" de dar vueltas a los molinillos, tendrán enchufe.
También son de los que entran en las tiendas a comprar cositas, adivina de dónde vendrán.

Hay mujeres que se pasan toda la mañana dando vueltas, algunas me "suenan" desde hace un rato.
Familia unida ...
Paso el rato pensando desde dónde vendrán, por esta estupa pasan miles de personas al cabo del año y vienen de los lugares más alejados.
Salimos con la promesa de que volveremos más tranquilamente antes de irnos y nos vamos hacia otro espectacular lugar, Pashupatinath.
Por las calles cualquier lugar está bien para hacer tertulia.
Ya dentro del recinto me encuentro con algunas estatuas ...
En la zona alta hay un lugar con muchos templitos, un lugar solitario, con poca gente, tranquilo.
La figura de Ganesh o Ganesha, hijo de Shiva y Parvati, el de la sabiduría e inteligencia entre otras cosas, es mi preferido por aquello de ver si algo se contagia ...
Hay una leyenda sobre él, la cabeza de Ganesha fue cortada por su padre al poco tiempo de nacer y, al ver la desolación de su esposa, Shiva prometió sustituir la cabeza del recién nacido por la del primer ser vivo que pasara por delante de la puerta y resultó ser un elefante.
Desde aquí arriba hay una buena vista de la zona de las cremaciones.
Con todo el respeto me suelo sentar por aquí para ver las diferencias entre culturas.
A la ribera del río Bagmati.
Hay varias cremaciones, otros años ha habido más, hay más zonas en Kathmandu.
No quiero ni pensar lo que sería después del terremoto.

Preparando el material para las piras.
Hay una zona de pequeños templos en hilera donde suelen estar los santones.
En casi todos hay una representación del pene de Shiva, el Lingam, dentro de una base redondeada como su contrario femenino llamada Ioni y donde se recogen las ofrendas de flores.
Esta mujer está preparando pequeñas ofrendas de flores.
Las deposita con cuidado en el río.
El Bagmati se encargará de llevarlas a otro lugar.
Todavía veo restos de piras en los diferentes Ghats.

Un ratillo y nos vamos, es un lugar especial, el toque de las diferentes campanas, el rumor del río y el aleteo de las innumerables palomas hacen que tenga una atmósfera rara, a veces hasta inquietante. Siempre tengo que venir.
A la salida encontramos un puesto de ventas de collares.
Con una máquina agujerean a los frutos para ensartarlos en el hilo, luego se dejan secando hasta que dan una forma rugosa.
Seguimos nuestro periplo hasta llegar a otro lugar que no se pude dejar de ver: Patán o Lalitpur que, a su vez, es el nombre del distrito.
Es una de las ciudades más bonitas de Nepal, con templos por todos los rincones y las callejas fuera del turismo.
Nos tomamos un descanso para tomar un café y ver algunos templos de su Durbar Square.
Desde el baretillo hay buena vista hacia los templos.

Hay que posar delante del templo Vishwanath, del S. XVII y en honor a Shiva.
Es una preciosidad, el terremoto de 1988 de 6,5 grados hizo que perdiese el techo original, se reparó y en el terremoto del 2015 aguantó.
Keshav Narayan Chauk, reconstruído en varias ocasiones la última vez en el S. XIX.
Hay un museo precios con múltiples figuras de divinidades y estelas de piedra, es muy bonito y merece una visita.
En el interior estaban haciendo fotos de trajes Newar, me parece.

Desde las pequeñas ventanas del primer piso hay unas excelentes vistas de la plaza.
Templo de Krishna y columna de Garuda.
Preciosas estelas.
Columna de Garuda. Garuda es una deidad con cuerpo humano dorado con un pico de águila y alas rojas. Templo de Krishna, templo Vishwanath de dos pisos y el templo Bhimsen de tres.
Todavía hay algún templo sujetado con andamios.
El lugar es sorprendente, siempre impresiona por lo bonito que es el ambiente que se nota.
Volvemos a Kathmandu, hay que cenar algo con una buena cerveza, hoy ha sido un día en el que hemos visto cosas, pero rápido, habrá que volver otro día, por ejemplo, a la estupa de Bodnath paro estar más tranquilamente y gozar del espectáculo.
Mañana iremos a Baktapur y, al día siguiente, al trecking, tengo ganas de ponerme las botas.
Agur.