Kaixo, 18 de noviembre, seguimos en las cataratas Victoria.
Hoy estaremos de turista en este pueblo, unas vueltas tranquilamente.
No madrugamos, sobre las 8, con un desayuno rico.
Después de la tormenta de ayer y la calada correspondiente, la ropa ya está seca, aunque a las zapatillas les costará un poco más.
Por aquí estamos andando.
En el Oeste de Zimbaue, frontera con Zambia.
Cataratas Victoria.
El pueblo de Cataratas Victoria está totalmente construido para el turismo y no existiría si no fuese por las cataratas.
En la estación hay unos trenes que van de Livingstone en Zambia a Victoria Fallas en Zimbabue.
Hoy toca descanso y nos animamos a dar una vuelta por el pueblo a ver qué vemos.
Hay tiendas para el turismo, casi todas, una de ellas es de fotografía, entramos a curiosear, son fotos muy bonitas.
A lo lejos vamos las cataratas, se distinguen por la cantidad de vapor de agua que sube a la superficie.
Nos cruzamos con gente que va y viene, nos saludamos y seguimos nuestro camino.
Puestos llenos de cientos de figuritas de animales y de todos los tamaños imaginables.
Los mercaditos me encantan, aunque los de esta ciudad no me gusten tanto como en otras.
Contraste de tamaños.
Millones de figuritas.
El trabajo de las trenzas me asombra.
La curiosidad de los críos siempre es igual, no hay problemas y si luego se acercan a la pantalla y se ven echamos unas risas. 
Miran a su padre, sin problemas me dice y les anima.
Esos ojillos que se ven a distancia.
La pequeñita anda a su aire pero la cantidad de ropa que lleva me hace sudar más.
Seguimos entre puestos de verdura, hay un montón de variedades.

Montón de colores.
Hay puestos en los lugares más insospechados.
Sobre restos de un enorme árbol cortado.

Hay que cargar toda la compra.
Deambulando llega la hora de comer, entramos en un baretillo, hay comida pero las cervezas las traen de fuera, no sé de dónde pero tardan un montón.
Son un grupo muy majo de chavales que llevan el local, nos piden si pueden sacarnos una foto con ellos, yo encantado, así les puedo fotografiar a ellos.
La chica de las extensiones es muy maja, aunque no se ... parecen unas cortinas ... pero es muy maja y con eso me vale.
Las extensiones que me dejan asustado, pero está muy orgullosa de ellas.
Comemos bien y nos despedimos de ellos.
Seguimos andando sin rumbo fijo, me apetece ver cosas de los alrededores por donde vemos la diferencia de clases que hay por estos países.
Facoqueros aparecen por cualquier sitio, son feos de ganas.

Hay mucha pobreza.
Monos por todos lados.
Volvemos a la zona turística, no me apetece ir al puente para pasar a Zambia y volver otra vez.
Me meto en un bar, sentado tranquilamente, para ver gente ir de un lado a otro.

Andando o en bici, casi todos.
Me ha "cazado", qué aproveche la merienda.
Trajes de todo tipo de colores.
Se acaba de comprar un sillita de críos.
Críos hay a montones.
Estoy venían de una escuela muy cercana.
La estación de tren.
Después del descanso seguimos andando y, sin querer, pasamos por una escuela.
Montones de chavales.
Y esto es todo, la ciudad es totalmente turística, eso sí, es pequeña y tranquila lo que le da algo de encanto con sus tienditas y cafecitos agradables.
Cenamos en un hotel todo el grupo como despedida, el vino es rico y la "Amarula", crema con azúcar y fruta de "Marula" fermentada, entra muy bien, es parecido a otro licor muy conocido, pero del que no voy a decir su nombre.
Volvemos al hotel, mañana es el último día del viaje e iremos a ver las cascadas, pero desde un helicóptero y luego al aeropuerto.
Ya noto que la vuelta a casa está cerca ...
Agur.