Kaixo, el 13 de febrero hicimos una travesía de Ibañeta a Elizondo para preparar una salida con el club.
Dejamos un coche en Elizondo y seguimos a Ibañeta por Iruña con una autocaravana.
Al terminar la travesía en Elizondo, cogemos el coche y volvemos a Ibañeta por Artesiaga a recuperar la autocaravana.
Por las cimas ventarrón sur que no deja ni estar, luego, al ir bajando, mejor con sol y nubes sin llover.
Cenamos el sábado en Auritz/Burgete, en el bar Iribarren, menú a elegir por 10 euros, cardo, ciervo, queso, membrillo y nueces, café y vino, todo muy bueno.
O sea, sufriendo todo el fin de semana ...
Van las fotos:
Hemos dormido en Ibañeta, dentro de la autocaravana calor, salimos casi a oscuras y un frio que pela.
El café entra muy bien, sólo pensaba en lo que quedaba por delante, una buena marcha, "paciencia habrá que tener".
Esta salida la conocía de un par de años antes ya que la había hecho con otros amigos, sabía lo que había.
Cuanto antes empecemos mejor, a ver si entramos en calor ...
Salimos sobre las ocho con ventarrón hacia Girizu, nuestra primera cima.
Ahí se queda Ibañeta.
Tenemos un amanecer auténticamente precioso.
Una maravilla.

El valle de Auritz-Burgete, que bien cenamos ayer allí.
El viento lo hacía más bonito arrastrando las nubes.

Llegamos a Girizu.
Pero nos vamos rápidamente, menudo frio !!!
En el hayedo se está mejor, vamos bajando hacia el collado de Lindus.
Caminar por aquí es una verdadera gozada.
Hasta con restos de nieve.
Hay montón de mugas, vamos por la línea de mugas entre Burgete y Valcarlos.


Vamos subiendo a Lindus por un hayedo asombroso.
Un trocito de carretera.
La muga 155.
Tonos increíbles.
Vamos viendo cientos de montes.
Adartza, Belabieta, Argarai y Lauriniaga.
La última aldapa a Lindus.
En Lindus, ventarrón, para abajo ... son las 9 de la mañana.
En su cima está la Muga 153.
En Lindus, los dos buzones todavía están, al fondo Auza.
Las vistas son enormes.
Adartza, Mendimotza, Belabieta.
Bajamos al collado de Burdinkurutz viendo los Adi, Beordegi y Sorolepo.
En seguida llegaremos a Burdinkurutzeko lepoa y el Urtarai al que seguidamente subiremos, al fondo Albako Harria.
Adi, Beordegi y Sorolepo.
Algo de nieve en el Adi.
Muga "152" en Burdinkurutzeko lepoa con la pista que viene de Ibañeta.
Subimos en seguida a Urtarai, el viento no deja colocar el trípode.
Desde aquí vemos la loma y punta rocosa de Harriondoko Kaskoa, Albako Harria y Autza, detrás Larrun y Atxuria.
Vemos parte del recorrido que haremos hacia allí al fondo, por los pueblitos de Urepele y Aldude, vemos el collado de Belaun por el que cruzaremos al Baztan.
Lindus y Burdinkurutzeko lepoa, por ahí hemos venido.
Al Este aparecen los Mendimotza, Belabieta, Argarai y Lauriniaga, otras lomas increíbles.
Volvemos al bosque, tranquilidad, el viento no se nota.

El casi imperceptible senderito lo hace todavía más bonito.

Sin querer volvemos a salir a terreno despejado.
Al fondo, casi ni se ve, es el Larrun.
Dejamos Urtarai detrás, sin darnos cuenta vamos dejando cimas.
Por ese sendero bajaremos hacia la rocosa cima de Harriondoko Kaskoa.
Alba Aitz y collado de Belaun.
El valle de Aldude, con encantadores rincones.
Por allí pasaremos en unas horas.
Urtarai, mirar hacia atrás y ver por dónde hemos andado da fuerzas para seguir.
El gigante Auza.
El buitre nos vigila ...
Alba Aitz al fondo.
Desde este bonito lugar se ve Alba Aitz y el collado Belaun, todavía queda para disfrutar de estos lugares.

La borda está en un coqueto rincón de la loma.
El Harriondoko Kaskoa aparece entre los árboles.
Hay que subirlo para ver que se ve al otro lado.
Sobre las 10,15 de la mañana nos colocamos encima del Harriondoko Kaskoa.
Unas vistas maravillosas sobre los baserris de bajada y el valle de Aldude.
Urepele, Alba Aitz, collado Belaun, Auza.
Veo el Urtarai, qué lejos se ha quedado, de allí venimos. 
Ya se ven cosas raras en medio del monte ...
Algo por dentro me indica que esto no puede seguir así, hay que parar para picotear algo, luego pararíamos en Urepele para almorzar.
El sendero es de una auténtica belleza.
Ahora hay un rato de bajada al fondo del valle, seguimos la Harriondoko erreka.
Hay mucha agua, estamos en febrero.

Un poco antes de las 12 llegamos a Urepele.
Placa en una casa. "Juan Carricaburu et Jeanne Uhalde Rospidea 1912".
Caminamos tranquilamente entre las calles de Urepele, precioso pueblo en la Nafarroa Beherea, en pleno valle de Aldudes.
La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora es muy bonita, se hizo en 1841.
Está abierta y nos metemos a curiosear.

Almorzamos en la iglesia de Urepel, en el pórtico y hay agua.
Ni me acuerdo de las veces que los pórticos de las iglesias me han servido para comer, salvarnos de la lluvia e, incluso, dormir ...
Tenemos media hora para almorzar, con galbana dejamos la iglesia.
Aquí nació unos de los mejores bertsolaris de Euskal Herria, Fernando Aire Etxart, "Xalbador".
Nació un 19 de junio de 1920 y murió un 7 de noviembre de 1976.
Fue pastor y no me extraña que con estos paisajes fuese un enorme bertsolari.
Placa en recuerdo a "Xalbador".
Pasamos por un gran molino, el único que existía en el valle de Aldudes y es del S. XIII.
Parece que perteneció al señor del valle de Erro.

El lugar es tranquilo, entre montañas, silencioso ...

Vamos saliendo de Urepele.
Casas y la iglesia de Urepele, la puntita de Harriondoko Kaskoa y Urtarai. Todavía se veía de donde veníamos.
Mirábamos al cielo, estaba oscuro, pero ya no tendríamos nada de qué preocuparnos.
Agur Urepele ...
Ya nos vamos de este precioso pueblo.
Seguimos el valle, ahora nos toca la mayor aldapa del día, hacia el collado de Belaun.

Lugares idílicos.


Alrededor de las 2 de la tarde llegamos al collado de Belaun, vistas impresionantes, paramos un poquito para ver el panorama.
Harriondoko Kaskoa, Urtarai, al fondo Lindus.
Desde allí venimos ? pues si ... si nos lo dicen antes ...
Las casas de Esnazu y el Adi.

Casas y valle de Aldudes, al fondo las casas de Urepele.
Las cimas de Astobizbar, Lindus, Urtarai y Sorotepo. 
Bajamos de Belaun por un sendero precioso, que bonito son estos bosques, pienso ...
Pedro Peña Santiago cuenta en un libro que "la calzada por la que bajábamos y que une los valles de Baztan y Aldude, se llama "Napoleonen bidea" y que es creencia de que por allí cruzó el Pirineo el que fuera Emperador de los franceses".
La verdad es que en sus tiempos tuvo que ser una calzada impresionante.
Nosotros seguíamos andando y seguro que más cansados que Napoleón.
Parecía que ya habíamos hecho todo, pero sabíamos que quedaba una buena parte de la travesía, además las piernas ya empezaban a notarse.
El sendero nos introdujo en el hayedo, cambiamos a la vertiente mediterránea, despacio nos adentramos en el bosque, estaba precioso, todavía sin hojas, cruzamos montones de errekas, hayas viejas ya secas y forradas de musgo, con formas extrañas.
Basajaun andaba por ahi, se notaba.
Era todo bajada, un poco mal para las rodillas con los kilómetros que llevaban encima.


Bosque de Lamias, dominios de Basajaun, rincones de Ipotzas ...
Y de ovejas.
Entretenidos llegamos a Beartzun.
A las 14,30 pasábamos el puente en Beartzun, valle precioso salpicado de caseríos, lugar tranquilo también.
Valle con baserris diseminados.
Beartzungo erreka.
Rincones preciosos.
Siguiendo la erreka.

Una pequeña aldapa separa Beartzun de Elizondo, no es nada, pero llevando los kilómetros que llevábamos se notaba, si la coges mal ... ya son las tres de la tarde.
Me distraía contando las ovejas ... 8.
20.
9.
Ya hemos subido y por este sendero tan bonito, rodeados de metas, vemos, al fondo, Elizondo. Ya queda poco. 

Un viejo baserri.
Unas flores de San José, la primavera se huele.
El camino es una gozada.

Ya queda menos.
Impresionantes baserris.
Con el escudo de Baztan.

Ya entramos en Elizondo, son alrededor de las 4 de la tarde.
Entrada triunfal pero nadie salió a recibirnos.
Nos cambiamos, sobre todo las botas, y cogimos el coche que habíamos dejado a la mañana.
Por Artesiaga volvimos a Ibañeta, curvas y más curvas.
Una vez recuperada la autocaravana y, para terminar, había afarimerienda, una tortilla, anchoas rebozadas, sidra y demás cositas porque nos lo merecíamos, mejor final imposible.
Y esto es todo, una travesía excepcional, merece la pena hacerla de vez en cuando.
Hemos andado pos Aldude y Baztan con sus extraordinarios bosques con unas vistas de maravilla.
Llegamos bien, algo cansados y un poco de dolor de rodillas.
En Ibañeta seguía el mal tiempo, ventarrón y frío, pero no nos habíamos mojado, lo mejor para terminar con un poquito de patxaran.
Nadie se acordaba de que al día siguiente era lunes y había que currar pero que nos quiten "lo andao"
Agur.
Este es el track de la salida: