Kaixo, el 30 de Abril fuimos a la zona de Malerreka, al pueblito de Eratsun que pertenece a la Basaburua Menor.
Una zona llena de castaños y hayedos que la hacen propicia para andar por sus montones de caminos entre bosques y barrancos.
Iba a ser un día de fuertes vientos del Sur, pero en la subida, orientación Norte, casi ni se notaba, pero luego en la zona alta de Otsola si castigaban también con frio.
Salimos de Eratsun, a las 8 y media de la mañana, no había nadie, tranquilidad.
Unas preciosas casas.
La iglesia de San Estanislao.
Curioso.
Es una zona con grandes castaños, al principio pasamos por varios de ellos, algunos de enorme porte.
Y una fuente, siempre vienen bien.
Ya hay montones de tonos verdes.
Enormes castaños.
Bajamos un poco hacia la carretera y en la curva de siempre nos metemos en el barranco de Basakaitz, hace años que no andaba por este camino, pero sigue siendo una maravilla.
A pocos metros hay un grifo con agua.
El lugar es una delicia.

Nos elevamos por encima de la erreka.
Va a tope de agua con un gran estruendo, no nos imaginamos lo que vamos a tener que hacer para cruzarla.
Baja por todos lados, en esta zona ha crecido un montón el musgo, el verde es precioso.
Aquí la primera, hay veinte centímetros de agua, tenemos que seguir por encima de las piedras, menos mal que están, con cuidado porque están resbaladizas. 

Nunca había visto tanta agua por aquí.
El rincón es una gozada.
Más adelante hay una pequeña fuente con agua fresca.
La zona de las cascadas, terrible cantidad de agua con un fuerte ruido.

Seguimos adelante en medio del bosque.
La erreka de Basakaitz a tope, miramos por dónde tenemos que cruzarla, al fondo, pero no sabemos cómo lo haremos.
El lugar es impresionante con el sonido del agua, las lamias andarán por ahí.
Al final cruzamos entre piedras haciendo equilibrios, buscamos el mejor lugar, pero las piedras están resbaladizas.
La cruzamos y cogemos la pista para ir subiendo poco a poco.
Por el sendero cae agua por todos lados, tenemos que seguir haciendo equilibrios.
Las hayas están a tope, sus hojas, recién salidas, se notan suaves, una gozada que te rocen la cara ...
Nos encontramos con otro lío, no hay forma de pasar, el agua hasta los tobillos, ¿nos quitamos las botas o cruzamos con ellas? Si nos las quitamos nos "tiramos" aquí media hora, nada, a lo bestia, total, la bota izquierda hundida de agua, ya se secará con el sudor.
Seguimos, en este txoko siempre suele haber una alargada cascada, lugar mágico.

Seguimos hacia un fuerte repecho para llegar al collado del valle de Otsola, una coquetada.
Notamos los fuertes y fríos vientos del sur. 
En el collado hay un refugio de cazadores, limpio pero cerrado, nos paramos un momento para comer algo en la entrada a salvo del aire.
El precioso valle de Otsola, cruce de caminos para ir a montones de lugares, cerca hay un gran dolmen.
Y si vamos al Arnabarrita?, pues venga, son 5 minutos ... la vida es eterna ... en cinco minutos ... 
... estamos arriba.
Unas bonitas vistas hacia Otsola y las cimas de Ozpegaña y Begaña.

Qué bonito, parece que las ovejas y vacas todavía no han subido.
Al fondo el collado que baja a Beruete, entre otros, y, al fondo, el Elomendi que se ve desde todos los lugares.

Pulsa en la foto para verla en grande.
Los bosques del Ernaitza y la loma del Arnabarrita.
Salimos del valle para empezar a bajar por otro barranco, no tan espectacular como el de Basakaitz, tenemos que buscar una langa para saltarla.
Nos encontramos con varias txondorras, tuvo que haber muchas por estos bosques para el carboneo y abastecer a los pueblos de la zona.
Había una ferrería, la de Iturbieta, pero en el S. XX desapareció.
Una ancha pista nos lleva poco a poco, es increíble cómo está el bosque. 
Y nos encontramos con nuestro segundo chapuzón, no hay forma de pasarlo sin mojarte, pues nada, hasta el tobillo de agua que baja con fuerza.
La bota izquierda se vuelve a llenar de agua, chof, chof !!!
Lo cruzamos a lo bestia para seguir el sendero con continuas subidas y bajadas.
Otras pequeñas cascaditas que las solventamos sin problemas, pero con las piedras muy resbaladizas.
Basajaun anda por ahí.
Y nosotros por aquí, haciendo equilibrios, baja con mucha fuerza. 
Una Latharea Clandestina, empiezan a verse por todos lados.
Parque eólico de Zuperrori y, delante, el barranco de Basakaitz por dónde hemos subido.
Ezkurra y las cimas de Idoia, Erakurri, Olegiko Gaina ...
En medio de multitud de tonos verdes. 
Salimos del bosque viendo las lomas del Erakurri.
Las casitas de Saldias debajo del Erriburu, al fondo Mondarrain y Legate, entre otros muchos.
Saldias, los Mendaur, Atzurdi Punta, Erriburu y, al fondo, Mondarrain.
Una vieja borda en el camino.
Lugares fantásticos.
Ya nos acercamos a Eratsun debajo del Erakurri, Iruñarri ...

Otra vez la casa del Estanislao.
Cara triste.
Entramos en Eratsun, que pena de baserri, cada vez está más hecho polvo.

Junto a la plaza hay una fuente, hay que echar un trago, por aquí abajo hace calor.

Y esto es todo, una encantadora mañanera, por unos magníficos bosques con sus hojas recién nacidas.
Hace años, al bajar por Basakaitz, me encontré con un par de nutrias, me paré y me dediqué a verlas como jugaban, no hice ni fotos para no moverme y asustarlas, fue todo un espectáculo que no se olvida nunca, una gran suerte.
Es un barranco espléndido, tapado por las hayas por un lugar salvaje y recóndito, a ver cuánto tiempo tardamos en romperlo en aras a no sé qué ...
Y después de quitarme las botas, sobre todo la izquierda, todavía mojada y con un tufazo indescriptible que tardará días en irse, nos disponemos a ir a algún lugar a hidratar y comer algo, como siempre, para acabar perfecto.
Agur.
Este es el track de la salida: