Kaixo, en mayo del 2025 nos escapamos a la República Parlamentaria de Albania para conocerla y también algunos de los países a su alrededor como Grecia, Macedonia del Norte, Kosovo y Montenegro.
Unos países muy interesantes que, hasta hace poco, estaban enfrascados en guerras y demás gobiernos que, como en Albania, los asumió en verdaderas calamidades.
En fin, el día 7 salimos por la noche, de Donosti a Madrid para coger el vuelo que, pasando por Roma, nos dejaría en la capital de Albania, Tirana, a las 10 y media de la mañana del día 8 sin haber dormido apenas.
Por aquí anduvimos.
Y por Albania.
Pero, casualidad, en Tirana salía el "Giro de Italia" e iba a estar todo colapsado por lo que nos fuimos directamente al pueblo de Berat por la costa pasando por bonitos pueblos como Durrës.
En Albania hay muchos lugares que la llaman "Shqipëria".
La etimología popular relaciona "Shqipëria" con la palabra albanesa "shqipe" o "águila" que se usa como símbolo en su bandera.
Al rato llegamos a Berat, es un pueblo muy bonito con una antigua ciudadela dentro del Castillo.
Nos disponemos a visitarlo, hay una pareja de músicos a la entrada, el pandero que toca uno de ellos se llama "Darje". 
Los primeros habitantes registrados de Berat, que en ese momento era un fuerte, pertenecían a una tribu Iliria, alrededor de los siglos VI-V a.C. por lo que parece que esta ciudad es la más antigua de Albania.
En el S. III a.C. se le llamaba Antipatrea pero en el año 200 a. C. los romanos la ocuparon tras matar a todos los hombres de la ciudad.
La mayor parte de la población no practica ninguna religión y, aunque hay más de cinco religiones, es un país laico.
Hay Islamistas Sunníes, cristianos ortodoxos, Sufíes de los Bettashíes o Belbiches, que es una rama Sunní, evangélicos, etc. entre otras.
En Albania había muchísimas iglesias ortodoxas pero el régimen comunista destrozó parte de ellas.
Dentro del Castillo sólo hay 10 de las 30 que llegaron a existir.
Una de ellas es la iglesia de San Constantino I y su madre, Santa Elena.
La entrada exterior estaba cerrada.
En su interior hay unos preciosos frescos anónimos de la pasión de Cristo de finales del S. XVI y mediados del XVII. 
La iglesia de Santa Maria Vllaherna, tiene un entramado de madera magnífico.
Su interior está todo decorado con preciosas pinturas incluido un rosetón en el suelo, pero hoy no iba a ser el día de verlos.
Es una de las más antiguas de Berat de principios del S. XIII erigida sobre un monasterio del S. V.
La iglesia de la Dormición de la Virgen o iglesia de Hagia Sion del S. XVIII.
Se llama así porque se cree que aquí tuvo lugar la dormición de la Virgen y su fiesta es, como en muchos lugares del planeta, el 15 de agosto.
La tradición consiste en acostar la imagen de la Virgen en una mesa y rodearla de manzanas y rosas sin cubrirla.
Según la tradición ortodoxa los apóstoles colocaron el cuerpo de la Virgen en un sepulcro y la oraron durante tres días, la virgen murió o se "durmió", dormición, antes de ser ascendida al cielo.
Entro en la iglesia, no hay mucha luz, al fondo está el Iconostasio.
Es precioso el trabajo de ebanistería bañada en oro que sirve de fondo a los iconos.
Se creó en 1807 y es la pieza más exquisita de la talla de madera de Albania del s. XIX.
Los iconostasios siempre tienen las mismas representaciones de iconos, a la derecha los dos primeros siempre son San Juan Bautista y Cristo, a la izquierda tienen que ser la Virgen y la representación del nombre de la ermita, a partir de estos cuatro puede ser cualquier icono.
Se ven los iconos de la Virgen dormida, la propia Virgen, la puerta santa y los iconos de Cristo y san Juan.
La puerta principal de las tres que hay es la puerta santa, sólo pueden cruzarla los curas, a la derecha está la puerta meridional o diaconal y a la izquierda la septentrional.
Me meto por la derecha para pasar a la zona posterior del iconostasio, el Santuario, con un altar y unos frescos bien conservados, es una maravilla.
Había códices antiguos que se guardaron desde el S IX y se salvaron del régimen comunista y de los nazis en la II guerra mundial, eran los códices Púrpura de Berat, S. VI d.C. y el códice dorado de Anthimos del S. IX d. C.
Se descubrieron en la cripta en 1968 en una pequeña caja, se dieron al estado y el expresidente y dictador Enver Hoxha, que aisló Albania durante muchos años hasta que murió en 1985, los envió a China para restaurarlos. Hoy están en el Museo Nacional de Tirana.
Están en la lista de las obras más importantes de la humanidad, "Memoria del Mundo", bajo la protección de la UNESCO. 
El impresionante púlpito o trono del obispo de madera labrada.
El coro y el púlpito.
Los frescos están realmente bien conservados.
Dentro de la iglesia está el Museo Nacional Iconográfico de Onufri.
Esta persona era un maestro pintor albanés del S. XVI, entre otras cosas introdujo el color rojo brillante en las pinturas, se le llama "Rojo Onufri".
Se pueden ver más de 190 piezas de los S. XIV al XX, dedicadas al arte bizantino y especialmente a los iconos.
Son todos diferentes pasajes de los evangelios.
Voy paseando viendo los iconos y diferentes piezas, merece la pena verlos.
Salimos y vamos a pasear entre las preciosas callejuelas del barrio de Kalaja dentro del Castillo.
Hay varias tiendas de alfombras y, sobre todo, de trabajos de ganchillo.
Hay buenas vistas sobre el valle y montones de viñedos, tienen buen vino, por cierto.
Hay rincones encantadores y con poca gente.
A Berat se le conoce como "la ciudad de las mil ventanas".
Está formada por tres barrios, Kalaja, dentro del Castillo de Berat o Kalaja, Gorica y Mangalem.
Estas casas son de Gorika.
Luego andaré entre sus calles.
El barrio de Mangalem, en dónde está la catedral cristiana ortodoxa de San Demetrio y la Mezquita de Plomo (Xhamia e Plumbit).
Berat está en las riberas del río Osum, ahora con poca agua.
Al fondo se ve un enorme edificio, La antigua Universidad albanesa de Berat, de más de 40 metros de altura, parecido al Capitolio de Washington.
Se fundó en el 2010 pero dos años más tarde se cerró por la masiva venta de diplomas falsos, desde el 2020 es el hotel Colombo, en fin ...
Pasamos por la iglesia de San Teodoro, cerrada también, pero tampoco iba a entrar en todas ...
Hay unos frescos pintados por el maestro Onufri y también una copia del Epitafio de Gllavenica de 1373, está escrito en un sudario y bordado por un monje llamado Savia de Ballsh.
Está realizado en seda, lino y oro, y se usaba en las procesiones ortodoxas del Viernes Santo.
Y salimos de la ciudadela, un lugar muy interesante y pasear por sus callejas es una gozada.
Bajamos, poco a poco, hasta llegar al barrio de Mangalem, en una plaza peatonal están los restos del palacio de Ali Pasha Ahmet Kurt.
Este hombre fue un Pachá albanés fundador del Pashalik de Berat, una región semiautónoma del imperio otomano.
En esta plaza, al anochecer, se junta gente, sobre todo chavalería, para ver, en una pantalla grande, películas subtituladas en inglés o de otros idiomas con subtítulos en Albanés, así aprenden idiomas.
La Mezquita del Rey (Xhamia Mbret), La mezquita más antigua de Berat, construida en el siglo XVI.
Sólo se puede entrar después de la oración y no tuve tiempo.
Junta a ella había una Madrasa que ahora son oficinas y que podía haber sido un caravanserai y, también, hay un cementerio otomano.
La mezquita a la tarde.
Paseando por el barrio de Mangalem aparece la mezquita de los Solteros.
Paseo entre sus encantadoras y estrechas callecitas.
Están llenas de flores bien cuidadas y muchos gatos, es el país de los gatos.
El río Osum.
Uno de los trajes típicos de Albania.
Todo empedrado y, eso sí, en cuesta.
No había mucho turista, una gozada, tranquilidad.
El minarete de la mezquita de los Solteros.
La Mezquita de los Solteros, (Xhamia e Beqarëve), en el barrio musulmán de Mangalem, de primeros del S. XIX, es de las más nuevas y sólo se abre en determinadas festividades.
Fue construida en el 1827 para artesanos solteros.
Tiene una decoración exterior muy bonita tanto dentro como en la fachada.
Los frescos interiores son del S. XX.
Berat, la ciudad de las mil ventanas, los otomanos la ocuparon en el s. XV y un siglo más tarde vinieron los judíos expulsados por los reinos de Aragón y Castilla.
En el S. XIX había muchos cristianos ortodoxos.
También formó parte de varios imperios, el búlgaro, bizantino y otomano y el S. XVIII fue una de las más importantes del imperio otomano.
También la ocupó el imperio Austro-húngaro y los nazis en la II guerra mundial.
En 1851, el terremoto, la destruyó en gran parte, pero se ha reconstruido muy bien.
Es una gozada pasear por sus intrincadas calles.
En mitad de la ladera del monte se ve la iglesia del arcángel San Miguel, medieval bizantina con una colección de frescos e iconos.
Las pinturas originales de las paredes casi han desaparecido.
Fue construido en el S. XIV.
Las estrechas calles, una gozada para andar por ellas.
El barrio cristiano ortodoxo de Gorica, una ladera con encanto para deambular por sus laberínticas calles.

A Gorica se pasa por el puente otomano del mismo nombre que comunica Gorica con Mangalem.
Se construyó en madera en 1780 bajo el reinado de Ahmet Kurt Pasha y en 1918, al final de la Primera Guerra Mundial, sufrió daños a causa de varias explosiones, pero fue reconstruido en piedra en la década de 1920.
Se ve que el río está muy bajo.
Como puente importante también tiene su macabra leyenda.
Cuenta la historia de una joven enterrada viva dentro del puente para asegurar la solidez de sus cimientos ... 
El sol poniente va cambiando las tonalidades de Gorica.
Las casas son muy majas.
Las fruterías tienen una "pinta" excelente, lo mejor es la balanza.
Una tienda de cacharros muy bonita, pone "Estamos buscando instalaciones sanitarias" pero no sé si exactamente quiere decir eso.
Nos dirigimos a la plaza por un paseo peatonal hasta la catedral ortodoxa de San Demetrio, es el templo religioso cristiano más nuevo e importante de Berat.
A su izquierda hay un bar muy majo para tomarse unas grandes cervecitas albanesas y descansar un rato.
Pues esto es todo por hoy, estoy cansado y medio dormido, salimos ayer a las siete y media de la tarde de casa y casi ni he dormido, enfrente del hotel hay un bar, una estupenda y grande ensalada griega y una cervecita hará que el primer día termine estupendamente.
Mañana iremos a otros bonitos lugares, el primer día ha estado muy bien, Berat merece la pena.
Agur.