Kaixo, hoy es 2 de diciembre del 2023, ayer llegamos a Luang Prabang, hoy nos vamos a ver dos cosas muy bonitas cerca de esta ciudad, unas cuevas sagradas y unas cascadas.
El tiempo ayuda, hace calor, pero se aguanta bien.
Antes de ayer, mientras íbamos por el Mekong pasamos enfrente de las Cuevas, hoy volveremos río arriba para conocerlas por carretera hasta un embarcadero.
Por aquí anduvimos.
El itinerario de hoy:
Después de llenar el estómago, vamos en una furgoneta por caminos de tierra viendo cositas, uno de los tantos elefantes que hay por aquí, aunque no todos pasándolo bien, una pena como los tienen, en algunos sitios, encadenados para dar un paseo a los turistas, en fin ...
Por el camino vemos pequeñas aldeas y lugares muy bonitos.
Tardamos unos 45 minutos en llegar.
En un rato llegamos al embarcadero, hay que llegar a la base del acantilado para ver las dos "Cuevas de los 4.000 Budas de Pak Ou" a orillas del Mekong.
Son sagradas para el budismo.
Los correspondientes puestos.
Las célebres botellas de alcohol con algún lagarto o culebrilla dentro, hace años probé una y no estaba mal.
Hay que subir a la barcaza para ir a la otra orilla.
El paisaje es muy bonito, estamos rodeados de frondosas colinas.
Hay varios barcos para llevar a los peregrinos, cuando hay festivales ni imagino la cantidad de gente que vendrá.
Esta simpática mujer nos acompañó al otro lado, siempre sonriendo.
Ya he embarcado, rodeado de colinas.
Con un palo como remo nos lleva tranquilamente a la otra orilla, hay que cruzar el río Mekong.
La mujer haciendo balanza.
Hasta dentro de un rato no volveremos.
Cualquier método es bueno para llevar las motos de un lado a otro.
Ya estamos cerca del paredón de las cuevas de Pak Ou.
La primera cueva colgada de la pared, se llama "Tham Thing".
Las escaleras a una y un sendero a la izquierda a las otras cuevas.
Un hueco en la pared.
Y las escaleras para entrar.
Hay puestitos por si alguien quiere alguna cosilla.
Muy majas.
Las últimas escaleras.
Y su correspondiente puestito.
Venden pulseritas.
En seguida la curiosidad es mayor que el temor y nos ponemos a jugar con las manos, una gozada.
Gracias Vicent.
A estas se llaman las de los 4.000 Budas, no los conté, pero hay a montones por todos los huecos posibles, es un lugar sagrado para la gente.

De todas formas y tamaños.
Con brillos y sin ellos.
La entrada de la primera cueva, no hay mucha gente y se está a gusto, supongo que, cuando haya algún tipo de fiesta estará a tope y también será muy interesante ver a la gente que viene a estos lugares.
Unas piedras con muchos relieves.
De todo tipo, hay a cientos y en distintas posiciones, tumbadas, en meditación ...
La terracita para ver el Mekong y los barquitos que pasan.
Un templo pequeñito rodeado de ... ? Estatuas !!!
La cueva no es profunda pero no tiene ningún hueco sin imagen.
La chavalita de las cintas, en qué estará pensando ...
Desde aquí se ve el Mekong y el embarcadero de donde hemos salido.
Después de estar un ratillo volvemos a bajar las escalerillas.
Para ir a la otra cueva de nombre "Tham Phum".
Hay un recorrido con escaleras a 5 minutos de la anterior, es una preciosidad, a la entrada hay una pequeña explanada para sentarse y ver lo todo tranquilamente.
La entrada tiene la puerta tallada en la roca, encima haya restos de pinturas ¿rupestres? dibujadas.
Curiosa.
Esta entrada es más grande y profunda que la anterior, tiene unos 50 metros de profundidad.
También con montones de estatuillas y, al final hay una estupa pequeña, hay poca gente y es agradable.

Contando figurillas.

Hay algo parecido a un dispensador de agua que se usa en el año nuevo (Bun Pi Mai), en una ceremonia para purificar las imágenes.
Se echa por el lado del cisne y, por un canal, termina en el lado de un dragón.
El rey dirigía la ceremonia, era la cabeza religiosa y política de Laos, ahora se celebra en el Año nuevo budista que es en abril.
Los peregrinos llevan sus budas para ser purificados, algunos los dejan aquí y otros se los levan a casa para que les traigan grandes beneficios.
Afuera están montando el puesto.
Vendiendo figuritas, no sé si estaba de vacaciones o en el puesto ...
Volvemos al embarcadero y al coche, me ha gustado este rinconcillo, además no había casi gente.
Por el camino encontramos un pueblito con mercado local, hay puestos de comidas y tenemos hambre.
Los pescaditos que los fríen allí mismo, a la brasa, están estupendos.
Montón de cosas.
Pescaditos.
Y carnes varias.
El comedor.
Después de ver lo que hay nos decidimos por algo de pescado y de carne.
La mujer nos va preparando lo que escogemos.
Se ayuda de la calculadora, con eso nos entendemos para pagar.
Después de hacer cálculos nos enseña el precio, ¿sólo?, qué barato ...
La balanza y la calculadora, para qué más?

Hay varios puestos con distintos tipos de manjares.
Me acerco a curiosear.
Veo distintos tipos de peces de rio.
Calculando el precio.
La calle está llena de puestos de pescado.
Hay mucha gente que viene con la familia a comprar peces y llevárselos a casa.
Veo a cuatro personas.
De repente sólo veo a tres ...
Y de nuevo hay cuatro, aparece el chaval y con la compra en el manillar se van a casa.
Después de la estupenda comida y una impresionante cerveza, volvemos a la furgoneta para llegar a otro embarcadero y visitar las cascadas.

Seguimos unos cientos de metros a la zona de las cascadas.
Hay distintos embarcaderos a lo largo del río Nam Khan.

Vemos la salida de las cascadas al río.
Hay que volver a desembarcar sin caerse.
Hay montón de lanchas, va mucha gente a bañarse en estos lugares.
A los pocos metros llegamos al peaje, son 15.000 Kips, son muy bonitas y el paisaje también.
Son las cascadas de Tad Sae.
Van cayéndose a lo largo de pequeñas gradas.

Con puentes para atravesarlas.
Un esplendoroso azul turquesa.
Hay bastante gente bañándose entre grada y grada.
Pasamos las que están más concurridas y por un estrecho sendero a lo largo del río seguimos adelante unos 10 minutos.
El lugar es una maravilla, en plena selva.
A donde llegamos no hay nadie, estamos un ratillo, alguien se baña, yo prefiero pasar el rato viendo cosas.
Las ramas rotas partiendo los diferentes tonos de azul.
Grandes árboles sujetando el río.
Pequeños saltos de agua entre grada y grada.
El lugar es una maravilla, en medio de la selva.
Pequeñas cascadas, los sonidos son suaves, tranquilos ...
Se ensancha, en unos metros hay una cascada algo más grande.
Una gozada.

Al rato volvemos por el senderito, hace calor y, sobre todo, humedad.
Llegamos al peaje de entrada, hay mucho turista del país y también chinos.
Hay una salida de jubiladas.
"Ligamos" 10 segundos ...
Volvemos al embarcadero, cerca de la salida de las cascadas al río.
En el embarcadero hay mucho bus y furgonetas, pero no se nota mucho.
Al rato volvemos a Luang Prabang, pasamos por el templo de Wat Aphay.
No hay nadie y al ser menos que otros más famosos hay que aprovechar para hacerle visita, todos son diferentes.
Hasta aquí también llega el futbol.
El señor Buda.
Entre tanta deidad apareció un monje, casi ni se le oye, es un sitio muy tranquilo.
Todo lleno de flores y muy buen cuidado.
En todas las entradas a las casas hay unos pequeños altares, hay que cuidar que ningún mal espíritu entre dentro. 
Está anocheciendo, vemos el río Nam Khan, hoy, después de cenar, lo atravesaremos en una barca para echar una cervecita en la orilla de la derecha.
Pasamos por el templito budista Wat Pha Houak o Wat Pa Huak, me acerco por si están los monjes ayer cantando, pero no es posible, está cerrado. 
Aparece iluminado el templo Haw Pha Bang que ya visité ayer.
El mercado nocturno atestado de gente como siempre.
En el mercado hay muchos puestos con artistas pintando.
Horas y horas para acabar cualquier obra.
Nos acordamos de que ayer cenamos en donde están los puestos de comidas y como la sensación fue muy buena, decidimos volver a probar, además ya éramos veteranos y sabíamos lo que eran muchas cosas.
Y, de postre, unos chapatis de chocolate y miel que estaban estupendos.
Pues esto es todo por hoy, hemos pasado un día muy majo entre las cuevas, las cascadas, la comida y otras cosillas que hemos visto por el camino.
Mañana nos vamos a Vient Tiang en el tren de Alta Velocidad, a ver qué veo.
Agur.