Kaixo, 10 de mayo, hoy nos vamos del Parque Nacional de Llogara y por la "Riviera Albanesa", veremos cosas interesantes para acabar en Gjirokaster.
Después de la tormenta de ayer y por la noche ha salido un día estupendo que ayudará a ver paisajes muy bonitos, aunque sea a costa de muchas curvas y kilómetros.
Por aquí anduvimos.

Y por Albania, poco a poco seguimos hacia el sur el país.

Nos juntamos con Ardit, nuestro guía albanés y Samir, el conductor, buena gente los dos, hicimos risas, estaremos todo el viaje con ellos.
Para las 9 salimos, en hora y media llegamos al recinto arqueológico de Apolonia, el mayor de Albania, aunque sólo se ve el 10%, el resto está bajo tierra.
Está muy cerca de la costa del Mar Adriático, la ciudad la fundaron los colonos griegos y llegó a tener una población de 60.000 personas.
Los griegos la llamaron Gylakeia, con tierras fértiles y muy cerca del mar para un comercio floreciente.
Poco más tarde pasó a llamarse Apolonia, en honor al dios griego Apolo.

En el S. II a. C. llegaron los romanos y la unieron con otras ciudades del imperio por la vía Egnatia lo que se añadió para darle más importancia y llegó a ser un importante centro cultural de filosofía, aquí estudió el que sería emperador Augusto y el general Agripa.

En el S. III d. C. casi desaparece por un terremoto, pero en el S. XII d. C. se crea una comunidad cristiana que llegó a Apolonia.
El Agonothètes de Apolonia, símbolo de la ciudad y el Odeón en donde se celebraban actos musicales y literarios, tenía espacio para 330 espectadores y no es el teatro que está más lejos y en estado ruinoso.


En el Agonothétes estaba la sala de reuniones del municipio (Bouleuterion).

Es de finales del Siglo II d.C. y se restauró en los años 70 del S. XX por un equipo Albanés.

El Gran Pórtico o Stoa, uno de los monumentos más grande de Apolonia. Se excavó en 1925, y se construyó en el siglo III a.C.
Los romanos lo usaron hasta el siglo II d.C.

Es una amplia avenida de casi 80 metros con 17 nichos decorados con columnas y bustos de filósofos.


Hay muchos más restos, aunque están un poco destrozados, pero hay carteles explicando cada lugar, en todo caso es muy interesante su historia.
El aljibe.

Hay que pasar un gran arco para ver el monasterio de Santa María de los S. XIII y XIV.
En el arco hay algunos bajo relieves de la entrada que están cogidos de los restos de Apolonia.
Incluso éste que está al revés, ni se molestaron en colocarlo bien.
Parece una persona entre dos perros.

Un grupo de varias personas y animales.

Un par de monos o algo así.

El bonito monasterio bizantino de Santa María Theotokos, aunque en los capiteles de sus columnas parece románica por sus formas de animales y monstruos.

El interior del monasterio.

El bonito pórtico y sus columnas.

Hay que pasear por el pórtico.

En el piso superior, desde el que hay una preciosa vista del Santuario, se ven hay muchos ejemplares griegos y romanos.

Un ejemplo que representa la subida a los cielos mediante una escalera.


También hay un museo con piezas que se han localizado en los restos arqueológicos de Apolonia inaugurado en 1958.
Hay estatuas, estelas, etc.

Y grandes pinturas murales.

En el Katholikon, Iglesia principal de los monasterios ortodoxos, hay un iconostasio muy bonito.
Es donde se juntan para los principales días festivos.

Diferentes escenas de los evangelios, abajo, en medio, la última cena.

Un personaje, la Virgen María yacente, la Virgen Theotokos, la "Puerta Santa", Cristo y San Juan Bautista.
Siempre a cada lado de la puerta, hay un icono dedicado a la iglesia correspondiente, la Virgen y a la derecha Cristo y San Juan Bautista.
"Theotokos" es una palabra griega que significa "Madre de Dios", la primitiva iglesia le dio este título a María en referencia a su "maternidad divina"

El iconostasio, el púlpito y diferentes iconos, es del Siglo XII.

El púlpito.

La "Puerta Santa".

Cristo, San Juan Bautista, éstos obligatorios, y, a la derecha, el profeta Elías, este icono ya puede ser cualquiera.

Un personaje, la dormición de la Virgen rodeada de los Apóstoles, obispos, ángeles, fieles, etc. y la Virgen Theotokos y su hijo en su regazo.
La Virgen siempre se representa con tres estrellas, dos en sus hombros y otra en la frente para proclamar su divinidad eterna en la iconografía del arte bizantino.
Siempre el rostro de la Virgen es ovalado, la nariz alargada, la boca pequeña, los ojos almendrados bien abiertos y las cejas arqueadas igual que el resto de la iconografía.
En el segundo icono, la "dormición", los apóstoles Pedro y Pablo están a cada lado del féretro y, detrás, Cristo sostiene un niño en sus brazos el cual representa el alma inmaculada de la Virgen María.

Después de andar un buen rato por este lugar y aprender cosas seguimos nuestro camino por la costa, lo que se llama la "Riviera albanesa", junto al mar Adriático.
Una península y la isla Sazan en el Adriático.
Hay zonas de la costa que está a tope de pueblos totalmente turísticos.
En la época comunista sólo había 600 coches en toda Albania.
Este país exporta materias primas (cromo), maquinaria, alimentos y petróleo crudo el cual es la principal exportación a España, pero la gasolina es cara, más de la tercera parte son impuestos.

El pueblo de Vlorë, me suena a algo parecido en otros lugares ...


Hay que hacer una paradita para ver el paisaje y estirar las piernas.

Hay muchas entradas del mar lo que hace que haya miles de curvas, para recorrer un kilómetro en línea recta necesitas muchos más y también tiempo.

Al rato de muchas curvas llegamos al Parque Nacional de Llogara, declarado así desde 1966.
En Albania hay muchos Parques Nacionales, tampoco me extraña porque es todo monte.
Lo primero que hacemos es ir al refugio-hotel para dejar los trastos y dar un paseo por el monte, me viene bien después de tanto bus.
En el refugio hay que aprovechar todo el espacio al máximo.
Nos ponemos a andar en el centro de visitantes hasta un mirador, está muy nublado y, de vez en cuando, cae alguna gota.

El bosque es muy bonito, pinos, robles, hayas, abetos ...

El sendero no tiene ninguna dificultad.

En el mirador hay bonitas vistas hacia el Adriático y el resto de costa.

Hacia la isla Sazan.

Mientras cae alguna gota seguimos el bonito sendero.

Pinos negros.

Es muy bonito andar por aquí.



También hay una senda para bicicletas.

Y salimos a la carretera cerca del hotelito, también por aquí se están cerrando caminos, no pudimos seguir la senda y tuvimos que atajar.
Un pequeño paseo muy agradable.

Esto es todo por hoy, he visto lugares muy interesantes, bonitos y siempre aprendiendo cosas.
Mañana iremos a otros.
Agur.
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La costa es muy bonita a través de muchos pueblitos en las lomas y otras pequeñas ciudades totalmente turísticas.
Al fondo vemos la isla de Corfú.

Paramos en un mirador con unas vistas magníficas hacia el mar Adriático.

Al otro lado de la carretera empiezan los montes a coger altura.

Pequeños pueblos al lado de la carretera, intentado escaparse de la turistización a unos pocos metros abajo en la costa.


Pueblos colgados en las lomas.

Entre encinas y olivares.

Con muchas curvas, muchas, menos mal que hay poco tráfico, no quiero pensar lo que puede pasar en verano.

Son muy bonitos.

El mar de un azul terrible y muchas playas de diferentes tamaños.


Al mucho rato y muchas curvas vemos nuestra siguiente etapa: la bahía de Porto Palermo y el castillo de Alí Pashá Tepelena, 1750 al 1822, en el S. XIX, con ayuda de ingenieros militares franceses y, como en otros lugares, hay una leyenda, ésta dice que los franceses fueros ejecutados una vez hecha la fortificación.

La bahía es preciosa.

En esta bahía hay una especie de bunker para resguardar pequeños submarinos "Whisky", se usó por Rusia en la segunda guerra mundial.
Parece que la usan la armada albanesa y la OTAN, de todas formas, dentro no pueden dar la vuelta, para salir tiene que ir marcha atrás, en fin ...
También se usó como prisión y refugio para militares en la segunda guerra mundial.

Me olvido de la estupidez humana y me ciño a ver el magnífico paisaje.

Hay una pequeña playa para acceder al castillo.
Parece que el castillo se edificó antes por los venecianos.

La playa es pequeña y maja pero toda llena de piedrillas.

Para tostarse al sol debajo del Castillo.

La iglesia del pueblito.

Tardamos 45 minutos en llegar la larga playa de Borsh de 7 km.

Con la isla de Corfú al fondo y rodeada de olivares.

Pasamos por Sarandë, al principio de la democracia se hicieron montones de casas sin permisos ni nada, al final se legalizaron, pero se quedó el desastre urbanístico, haya casas unas encima de otras sin ningún tipo de reglamentación, o sea, lo que pasa en otros lugares.

La costa es preciosa, venimos de la zona de los montes del fondo, con pueblitos colgando de las lomas.
Lo que vemos también son montones de bunkers de la guerra.

A media mañana llegamos a otra gran zona arqueológica, la de Butrinto, Patrimonio de la Humanidad.

Está en una península entre una laguna, (lago de Butrinto), y el mar Jónico delante de la isla de Corfú.
En el periodo helenístico no estaba unida a la zona más cercana a la costa, pero luego los romanos construyeron un puente para unirla por el Sur y fue aumentando su tamaño hasta el periodo veneciano.

En el S. IV a. C. la cuidad se amuralló y se convirtió en un destino del culto a Asclepio, dios de la medicina y la curación.

Fue habitada desde tiempos antiguos, colonia griega, romana, obispado bajo administración bizantina y luego por Venecia.
En la Edad Media se abandonó la zona en la que está debido a la malaria ya que se formaron tierras pantanosas a su alrededor.
Según la Eneida de Virgilio fue construida por el príncipe de Troya Heleno, hijo del rey Priamo.
Heleno huyó de la guerra de Troya hacia esta zona para fundar Butrinto.
Hay varias versiones de esta leyenda, muy interesante.
En realidad, parece que fue construida entre el siglo VIII a. C. y el siglo X a. C.
Los restos más antiguos se remontan al S. VIII a. C., muros de piedras ciclópeos y el amurallado es de la época pre helenística, más o menos del S. VIII a. C.Se distinguen bien unos de otros.

Restos del templo del dios griego Asclepio del S. IV a. C., tenía varias edificaciones, entre otras, las termas y el foro.

Hay zonas inundadas llenas de ranas y tortugas.

Existen varias escrituras en piedras que tratan de la manumisión de esclavos, pasarles los derechos de sus amos a ellos.

El antiguo Teatro del s. III a. C. los construyeron los griegos para reconstruirlo los romanos, cabían unas 2500 personas.
La zona de la Orchesta se llenaba de agua a base de vasos comunicantes con el lago y, a veces, en la actualidad se inunda.

Pulsa en la foto para verla en grande.

Las termas, poco queda de lo magníficas que eran, construidas en el S. II d. C.

El gimnasio, se construyó en entre los siglos I y II.
Es una fuente de ladrillo romana, rodeada de cámaras con mosaicos de aves acuáticas.


Se ve un mosaico de un ánfora.

Baptisterio: construido a principios del s. VI, es uno de los edificios más bonitos de Butrinto y uno de los baptisterios bizantinos más grandes y elegantes del Mediterráneo donde se realizaban bautismos.
Se construyó de forma circular, con un doble círculo de 8 columnas que sostenían el techo abovedado.
El elemento central es la plaza pavimentada con mosaicos.
El mosaico tenía siete bandas concéntricas, y con la pila bautismal en el centro sumaban 8, el número cristiano de la salvación y la eternidad.
En él habían representadas varias criaturas de cuatro patas, aves acuáticas y peces, todos ellos símbolos asociados con el bautismo.
Pero el mosaico no lo vemos, se mantiene cubierto para su conservación, aunque, cada cierto tiempo, se descubre para poder verlo.

Un panel del mosaico, se ven figuras de pavos reales, aves, jarrones, etc. rodeados de las columnas, en el centro estaba la pila bautismal.
Se ven a dos pavos reales comiendo uvas de un ánfora.

Muy cerca está la Gran Basílica del S. VI d. C. construida por el emperador Justiniano I sobre un edifico paleocristiano al mismo tiempo que el Baptisterio, fue reconstruida en el S. IX.
Es una basílica funeraria con muchas tumbas bajo el suelo.
La original tuvo 3 pasillos separados por filas de columnas, sus capiteles fueron reutilizados de edificios anteriores y el suelo tenía un mosaico creado por los mismos artesanos que hicieron el del baptisterio.


Durante la Edad Media la basílica fue reconstruida y se colocó un suelo de losa sobre el mosaico.

Vamos paseando entre las ruinas para ver una de las salidas hacia el lago de Butrinto.

Llegamos a la "Puerta del León" S. IV a. C., era una de las seis entradas a la ciudad y muy estrecha para que no entrasen muchos atacantes juntos.
En esta escondida entrada, que no se podía ver desde el mar, se ve un bajo relieve griego de un león atacando a un toro.
El león simboliza a los habitantes de Butrinto y al toro.
La puerta original no estaba aquí, pero al reestructurarse en la época medieval la escultura del león se reutilizó como dintel de la puerta a la entrada a la ciudad.


El paisaje es todo verde, muy bonito.

Rodeando la ciudad llegamos al Castillo veneciano y al Museo de la ciudad, es del s. XVI y reconstruido en el 1930 por arqueólogos italianos.

El busto de la Diosa, de lado parece un rostro masculino.

Pero de frente parece femenino.

Me asomo a un mirador con unas vistas preciosas.

En el castillo hay un museo de la historia de la ciudad desde la Edad del Bronce hasta finales de la Edad Media.
También hay varios objetos hallados cerca de Butrinto.


Mosaicos.

Y otro panel del mosaico del Baptisterio.

Las vistas son espectaculares.
Los cañones, que son noruegos y británicos, los trajeron los italianos desde la fortaleza de Gjirokastër.

El lago de Butrinto, hay varias lagunas y marismas de agua dulce y salada.

Y después de estar un muy interesante rato en estas ruinas, seguimos nuestro viaje.
El paisaje hacia el interior es precioso, rodeado de montes cubiertos de bosques.
Por buena carretera veo verdes valles, rebaños de cabras y ovejas, viñedos y, en el mar, muchos criaderos de mejillón.
Volvemos hacia el Norte, hacia el interior del País.

Distrayéndome viendo cosas por la carretera llego a Gjirokastër, en el valle del Drina, y, en seguida, al hotel a dejar las cosas.
Desde la habitación hay vistas hacia los tejados y al Castillo.
Son albaneses ortodoxos y musulmanes con una minoría griega.
Gjin Bue Shpata, un líder tribal local la construyó.

Las casas son de piedra y lajas en el tejado.
Esta ciudad se ha habitado desde hace 2500 años.

En seguida nos ponemos a deambular por la ciudad y pasamos por la mezquita del Bazar o Memy Bey, una de las 13 mezquitas que sobrevivieron al régimen comunista, se construyó en el año 1757.
No se destruyó gracias al dictador Enver Koxja que quiso conservarla, pero prohibió el culto en esa época. Se usó de sala de entrenamientos de los trabajadores del circo local, en fin ...
Ahora su uso es normal y admite visitas excepto cuando hay culto religioso.

Ya es tarde y vamos subiendo al Castillo viendo las casitas a lo largo de la loma.

Se diferencia perfectamente la zona nueva de la vieja.

Hay un repecho para llegar al castillo, pero se sube en seguida, no entramos, mañana lo haremos más tranquilamente.
Esta fortaleza ha sufrido varias restauraciones en los S. XII al S. XIV.
Durante el comunismo, en tiempos del tirano Enver Koxja y nacido aquí, se usó para torturar, asesinar y hacer desaparecer a muchos disidentes del régimen comunista.

Un recuerdo a todos y a todas ellas.

Hay unas vistas excelentes al valle del Drina y los montes que lo rodean.

En la zona alta, por encima del castillo hay tanto antiguas casas a punto de caerse y otras más modernas.

Todavía el sol está en el valle.

Unas casas encima de otras separadas por pequeñas callejas, son las antiguas casas otomanas que todavía se conservan.

Seguimos paseando cada vez más lejos de la fortaleza, pero también más bonito.

La ciudadela.

Entre callejas las vistas son preciosas, en invierno esas montañas están a tope de nieve.

Caminar entre sus senderos es una delicia.

Un viejo puente, poco a poco vamos bajando hacia la zona más turística.

Los paisajes son preciosos a estas horas del atardecer y no nos encontramos con nadie.

Entre casas vemos algunas que están a punto de desmoronarse.

La zona nueva y el valle de Drina.

Los tejados con tejas de piedra.

El castillo y su reloj se van quedando arriba, mañana iremos a visitar su interior.

El sol ilumina las montañas mientras el valle ya está oscurecido.

Una de las costumbres del país es colgar a la entrada de las casas un peluche de algún chaval para ahuyentar el "mal de ojo", veremos muchos por todas partes.

Las calles empedradas son una gozada.


El castillo.

Lo vemos paseando por sus callejas viendo sus diferentes formas de construir según la época.

Pasamos por debajo de una bonita casa de tiempos otomanos.

Todo de piedra.

Típicas casas herencia del Imperio Otomano, conquistador de estas tierras en el S. XVII.

El bazar se construyó en el S. XVII, pero se incendió en el S. XIX hasta que en el año 1997 se dañó mucho durante la revuelta popular, pero, otra vez, se restauró.
Ahora es una zona turística con unas calles llenas de bares con música, restaurantes y tiendas de souvenirs, me lo he pasado mejor por las calles del barrio alto.
Pero vimos un pequeño restaurante con una pareja de edad, ella era la cocinera y él se encargaba de atender al público y mesas, muy sencilla y original, sólo cabían 3 pequeñas mesas y allí nos metimos, comida rica que el mismo hombre nos indicó y estuvimos muy a gusto.
Este era el bar, una mesa a la izquierda, otra para nosotros y la de delante, llena de cachivaches, que los quitó cuando vinieron otras dos personas a cenar.
Tenía de todo por todos lados.
Gente maja, sencilla y agradable.

Esto es todo por hoy, un día bonito, la costa albanesa, los restos arqueológicos de Butrinto, Gjirokaster ...
Echo un vistazo a los que haremos mañana, seguiremos en esta ciudad para pasar a Grecia y visitar Papingo en el Parque Nacional de Vicos, pero esa es otra historia.
Agur.