Kaixo, el 10 de octubre nos escapamos al Baztan, valle idílico con unos pueblos de lo más bonito.
El tiempo ayudó un montón, por el fondo del valle había unas brumas muy bonitas y por encima las nubes cubrían las altas cimas, aunque, a veces, podíamos ver o intuir lo que había por allí arriba.
Salimos de Oronoz-Mugairi a la entrada del Señorío de Bertiz.
Una preciosa fuente nos saluda al pasar por delante.
La iglesia de la Asunción, la primitiva era pequeña de primeros del S. XVII y fue ampliada a lo largo de los años.
El retablo tiene un cristo barroco proveniente de Cuba.
Las casas son espectaculares, ésta está desde el año 1877.
En Oronoz-Mugairi el río Baztan pasa a llamarse río Bidasoa.
Pasamos el río y empieza la aldapa que para eso hemos venido.
Entre impresionantes robles y castaños.
Nos ponemos encima de las nieblas, que cosa tan bonita, tranquilidad, silencio ...

De vez en cuando el sol intenta salir de entre las nubes.
Llegamos a un pequeño collado con un bonito baserri.
Este año hay toneladas de castañas y bellotas de roble.
Un poco más adelante del baserri empezamos a subir la loma de Arregiko Kaskoa, el sendero es estrecho y si hay mucho helecho habrá que tener paciencia.
Siempre a la derecha de la alambrada.

Entre los robles aparecen las nieblas, una delicadeza.
Encontramos una muga de los límites del Señorío de Bertiz.
El sol quiere aparecer con permiso de las nubes.
Grandes robles y hayas.

A veces el sendero desaparece, pero, sin problemas, seguimos la alambrada.
En la cima hay dos grandes piedras y restos del nombre escritos en la roca.
Con las brumas desapareciendo poco a poco.
De la cima ya es muy fácil seguir hacia adelante, sólo saltar una langa.
Ya vemos el collado de Urkizketa y el Larrazu.
Los campos están llenos de cardos y sus "brujas".
La luna, hace un par de días ha sido llena y enorme. 
Unas excepcionales chuletas posan para la foto.
Subiremos al Larrazu por las piedras de su izquierda.
Arregiko Kaskoa se queda atrás, vemos el bosque por donde hemos subido y las campas de bajada al collado.
Allí arriba está la cima del Larrazu.
Sólo nos queda subir la zona de piedras como unas escaleras para llegar a la cima.
Las vistas son espectaculares hacia Urkizketa lepoa, el Oteixon y, delante, Arregiko Kaskoa.
El valle de Bartizarana, Narbarte ...
Todavía no se nota mucho el otoño, pero hay muchos tonos de colores.
Desde el Larrazu se ve el Legate.
Colorines, la niebla ya ha desaparecido de los valles.

He estado un momento sólo en la cima, ahora llega el resto.
Una gran haya sale entre las rocas de la cima.
Después de estar un ratillo viendo el paisaje y picoteando algo, tenemos que empezar a bajar.
Con este magnífico panorama.
Pulsa en la foto para verla en grande.
Urkizketa lepoa y Oteixon, delante Arregiko Kaskoa.
El valle de Bartizarana, Narbarte ...
Auza, Burga y muchísimos más encima de Elizondo.
Con ese paisaje y tranquilidad las chuletas no pueden ser malas.
El Legate, hace tiempos que no veo el mundo desde allí, habrá que ponerle remedio.
El baserri Landaberri, por aquí se pasaba, cruzando un muro, a una pista, pero ahora hay que ser un poco ágil para ello, han puesto alguna dificultad añadida.
Damos un rodeo por la pista para volver a coger el camino bueno.

Un Estramonio o Chamico del género Datura.
Seguimos la pista, todavía se pueden ver antiguas formas de hacer metas.
Nos volvemos a meter al bosque, una gozada.
El colegio de Lekaroz.
Lekaroz, de los más bonitos del valle desde el año 1360, aunque fue destruido en la primera guerra Carlista y la maldita Inquisición hizo de las suyas a cuenta de brujas y brujos.
El pueblito de Arraiotz, por ahí pasaremos dentro de poco.
Pero antes andamos por un precioso robledal.

También entre hayas.
Una vez en la carretera llegamos a la entrada del palacio medieval de Jauregizarrea.
Este palacio perteneció al castillo de Amaiur y ya en el S. XI, Jauregizarrea figuraba como Jauregizar de Arraiotz.
Tiene mucha historia de guerras y también de la Inquisición, a primeros del S. XVII, en su interior, torturaron a varias mujeres de Arraiotz para que confesasen sus "líos con el demonio".
Vemos magníficas casas con sus correspondientes escudos.

Allí se ha quedado el Palacio.
Cruzamos el río Baztan.
Cruzamos el pueblito de Arraiotz y vemos la fuente y lavadero. 

Con grandes escudos y el ajedrez del Baztan.
"Miguel de Indart".
Sólo nos queda seguir el camino para llegar a nuestro fin.
Un traguillo en la fuente sienta de maravilla.
Una vieja Kalera.
El camino está sembrado de castañas, hay a montones.
Y, en un momento dado, lo dejamos para meternos en un sendero que coge algo de altura para volver al camino un poco más adelante.
Hay que llegar a "Gastoneko borda", un txoko muy bonito.
Volvemos a andar por la pista que une Arraiotz y Oronoz-Mugairi.
Con el río Baztan siempre a nuestra derecha.
Al rato volvemos a ver la iglesia de Oronoz-Mugairi, la Asunción.
El escudo de Baztan, uno tantos que se ven en este valle que de mucha historia y muy interesante.
Tiene por armas un juego de ajedrez bajo un yelmo de armadura con penacho.
Hay varias leyendas sobre el ajedrez del escudo. Cuando reinaba don Sancho Abarca (970 - 994) y siendo Rey de Pamplona fue apresado por los franceses.
Parece que lo liberaron algunos "señores", como el de Morentín, Aybar y Lodosa.
Entre esos señores se encontraba Alfonso Gonzalez de Baztan y a éste, el rey, por agradecimiento, le regaló un «un ajedrez».
A partir de entonces, pasa a formar parte de unos de los mayores símbolos del Baztan.
Y esto es todo, una mañanera muy bonita, por unos bosques y txokos preciosos, hay montones de caminos diferentes para volver a pasar por estos lugares.
Hoy no tenemos que buscar hidratadero, a pocos metros de quitarnos las botas hay un par de ellos muy buenos.
Agur.
Este es el track de la salida: