Kaixo, el 28 de junio fuimos a hacer una travesía entre Okina y Egileta.
Una salida muy maja sin grandes desniveles pero con unos 27 km. de recorrido.
Además el tiempo acompaño, al principio algo de niebla, luego se fueron levantando las nubes y al final salió el sol que calentaba pero ya estábamos al final del recorrido.
Sobre las 9 de la mañana salimos el pequeño pueblo de Okina en Alaba y perteneciente al pueblo de Bernedo y atravesado por el río Ayuda.
La fuente, la última vez que llegamos aquí desde Armentia nos vino muy bien.
La plaza del pueblo debajo de la iglesia de La Asunción, muy interesante con una bolera a su izquierda.
La iglesia de Okina es medieval, pero tiene dos ventanales de la época románica.
La torre es del S. XIX cuadrada.
La portada es progótica del S. XIII decorada con motivos vegetales y unas bolas en su interior.



Pulsar en la foto para verla en grande.

La entrada a la torre del campanario.

Es muy interesante una escena de caza. Se distingue a un cazador que toca un cuerno y una especie de flecha en su mano izquierda, debajo de él hay un perro inmóvil indicando las dos presas situadas a su izquierda.

A continuación del anterior hay un león rampante y, siguiendo los capiteles, una “Dama” con tocado de barbuquejo, y, a su derecha, un pequeño castillo.


Parece que las Damas eran las principales gestoras y constructoras de iglesias en este territorio, creándolas como linaje y panteones familiares.
Esta Dama, al estar ella sin nadie más parece que era la máxima responsable de las cuestiones de la gestión de la propia iglesia.
Algo de lo más reconocible en el románico de estas Damas son los tocados e indican aspectos sociales distintos, normalmente estaban casadas, por lo que tenían responsabilidades distintas a las solteras y participaban en la vida social.
La toca era prenda de las mujeres de la nobleza.
La “Dama” en cuestión lleva una toca con Barbuquejo, esta prenda se colocaba debajo de la barbilla para sujetar la toca y evitar que se moviese.
Son propias de mediados y finales del S. XII, pero en el S. XIII ya tienen algunas variaciones. Hay una moda que es sujetarse la toca sobre la boca y no en la barbilla, como se ve en otras ermitas del País Vasco, distintas a las de Navarra.
A finales del S. XII en algunas iglesias de pueblos aparece la heráldica castellana como en la ermita de Okina, junto a la Dama hay un castillo que coincide con la heráldica de Alfonso VIII y junto a él hay un león que podría tener que ver con la heráldica de su esposa Leonor de Plantagenet, hay muchas coincidencias con el sepulcro de estos reyes en el Monasterio de las Huelgas.

Hay varios capiteles con decoración vegetal.

Decoraciones de hojas de parra y racimos.


Capiteles con figuras de acantos.

Unas bolas como figuras de caracoles o de serpientes...


Racimos de uvas.

A parte de estas cositas hay mucho más y muy interesante en el libro “Tierra de Damas” de Isabel Mellén, para saber lo que significan muchas figuras y relieves de las ermitas románicas y las mujeres que las construyeron, merece la pena leerlo para cuando posteriormente se pase por alguna de estas iglesias y se vean estos trabajos.
En Okina hubo otras tres ermitas ya desaparecidas, San Cristóbal, San Cristóbal Zarra y San Sumate.
A la izquierda está el correspondiente bolatoki que hay en muchas plazas y ermitas de Araba.

En seguida llegamos a otra gran fuente, la de Sarona.
Un antiguo molino, está bastante deteriorado, es una pena que no se arregle, en fin ...

El canal de entrada de agua.
Y su vieja piedra molinera.
Seguimos el sendero junto al río Ayuda, es una zona muy bonita.
Con rincones muy majos.
Tranquilidad, no nos encontramos a nadie.
Solamente se oía el sonido de las aguas.
Nos encontramos con varias cascadas, ésta es la más grande que se ve junto al camino.
Un encantador lugar.
Un poco más adelante nos encontramos con esta que atraviesa el camino.
Había montones de Hierbas de Cupido.
En hora y media pasadas llegamos al pueblo de Sáseta, ahora andamos por el territorio de Trebiñu.
La plaza con sus casas de piedra. 
Indicador que nos cuenta que venimos de Okina y cerca está Albaina a donde iremos dentro de unos días para ver cosas muy interesantes.
La puerta con su gatera.
Al final de las casas pasamos junto a la iglesia de San Esteban.
Es increíble cómo, debido a la desidia de algunos, se está cayendo a trozos, ya tiene el tejado roto y eso no es muy buena señal, cuando se caiga del todo nos daremos cuenta de lo que hemos hecho, en fin ...
Nos alejamos de Sáseta.
Un insecto encima de unas Latyrhus latifolius, o Arvejas silvestres o Gallinitas.
Y otras sin bicho.
Volvemos a salir de Trebiñu.
Una muga que separa Marquinez y Urarte.

En medio de campos de cereales.
Al fondo, entre los dos árboles vemos el radar de Kapildui, hacia allí vamos.
Seguimos por la zona alta.
Hasta que empezamos a bajar hacia el Barranco del Molino, vemos los paredones de su entrada.
Ya andamos por territorio de los Montes de Izki.
Una vez que hemos bajado nos metemos por el estrechito sendero entre boj y encinas.
El camino es precioso junto a cascadas que van apareciendo entre los árboles.
Otras veces el río nos enseña sus transparentes aguas.
Y cascadas más grandes o más pequeñas a lo largo del recorrido, una gozada.
Una para los nietos.
La cueva de Las Piedras, es un hueco que han formado varias enormes rocas al desprenderse.
En otoño tiene que estar muy bonito.
El río se estrecha en algunos lugares.
En otros se va ensanchando y cambia de color según le da el sol.
Rinconcillos encantadores.
El barranco se ensancha un poco para dejarnos pasar en medio de grandes hayas. 
Otra de las cascadas que se pueden ver.
Poco a poco, el torrente va desapareciendo según subimos y un bosque de hayas va apareciendo, poco a poco la naturaleza va cambiando.
Vamos subiendo despacio.
Hemos dejado de oir el sonido de la corriente para meternos en un bonito hayedo.
Por un senderito que apenas se ve vamos hacia arriba poco a poco.
Los helechos está a tope y tapan el camino, pero no dejamos de verlo.
Por allí arriba está el Kapildui.
Metidos entre las hayas vamos subiendo suavemente.
El compañero se me despega, tengo que hacer un poco "la goma".
Hasta que en cinco horas y media llegamos a la cima del Kapildui y su enorme radar. 
No tiene casi vistas pero si buzón.
Cinco minutos para picar algo y nos vamos, ahora hay que bajar por el bonito hayedo. 

Por la zona alta el paisaje se abre, hay mucha bruma pero distinguimos Gasteiz y los montes por los hemos venido andando en las distintas etapas, los Eskibel, Busto, Askorri ...
Seguimos y ya divisamos la loma del Galartza.
Hay montones de "Prunelas".
Llegamos al buzón del Galartza, vemos el Kapildui, de allí venimos.
Y nos volvemos a meter en el hayedo.
Para bajar hacia el Puerto de Añua.
Casi bajando llegamos al último buzón de hoy, el del Almurrain, en medio del hayedo y sin vistas.
Ahora solamente nos queda bajar hasta el valle para pasar cerca del pueblo de Ixona con Dulantzi al fondo.
El Almurrain ya se ha quedado allá arriba.
Siguiendo la estrecha carretera vemos nuestro final, las casas de Egileta.
Esto es todo, ya nos están esperando en la plaza de Egileta, con fuente, iglesia y bolatoki.
Comemos y bebemos un poco y sólo nos falta el cafecito para terminar esta estupenda travesía.
Agur.
Éste es el track de la salida: