Kaixo, 19 de abril, Samarcanda, hoy es el último día en Uzbekistán, tengo medio día para ver cosas nuevas y repetir otras.
Hoy, como último día llueve algo, pero no molesta mucho.
Para desayunar y como estoy harto de cosas dulces cambio, una estupenda tortilla con más cositas está estupenda.
Samarcanda, la segunda ciudad más grande del país después de Tashkent y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2001.
Aunque hay indicios de actividad humana desde el Paleolítico, no se sabe exactamente cuándo se fundó, aunque parece que fue en los S. VIII y XI a. C. y ha pasado de mano en mano por los distintos imperios de las épocas.
Por aquí estamos andando.
Desde el primer día en esta ciudad, por la ventana del hotel, veía un mausoleo que debía merecer la pena el verlo y, por fin, hoy lo consigo, sólo es cruzar la carretera.
Es la Necrópolis de Shah-i-Zinda, un lugar espectacular, no somos los únicos que la visitamos, hay mucha gente peregrinando, pero de la zona.
Está en la ladera de una colina que formó el principio Afrasiyab, la ciudad que precedió a Samarcanda antes de ser destruida por los mongoles.
Hay una leyenda sobre el nombre "Shah-i-Zinda", o "El Rey Viviente", Qutham ibn Abbas.
Primo del profeta Mahoma, murió aquí durante el primer asedio de Samarcanda por las fuerzas islámicas, pero no está muerto, descendió a un pozo y sigue siendo el rey de un paraíso subterráneo.
En honor al santo, en este lugar se han construido tumbas desde el siglo XI al XIX, y muchas de las mejores se erigieron en la era timúrida, a últimos del S. XIV y primeros del S. XVI.
Tiene varios mausoleos y otros edificios de los siglos XV, XIV y XIX y con dos mausoleos de los más importantes, los de Touman Aka (1405) y Koutloug Aka (1361), esposas de Tamerlan.
Aparte de los mausoleos también hay una Madrasa y una mezquita.
El pishtak o entrada principal.
A la entrada el control de rigor y un ancho camastro por si me canso.
Las fachadas están bellamente decoradas con frisos de tonalidades azules, es muy bonita.
Aquí están enterrado miembros de la familia real y nobles.
El mausoleo de Amirzoda o Amir-zade, edificada en el 1386.
Al ser el primero que entro me asombro de cómo es en realidad, una maravilla.

Después de esta sorpresa me pregunto cómo serán los demás.
Otra sorpresa, el mausoleo Shodi Mulk Oko o Shodi Mulk Aka.
Se construyó en 1372 en honor a Turkon Oko, hermana de Temur, y a su hija, Shodi Mulk Oko. 
Es de los más bonitos que hay y por fuera ni me imaginaba lo que era.
Junto al anterior y, para contrastar, entro en un mausoleo construido en el S. XIV pero se desconoce quién es la persona enterrada.
Ha perdido parte de sus bonitos azulejos.
Hay una original construcción octogonal, el "Octaedro" y los mausoleos a los lados de la calle.
Al final hay una plaza con un par de mausoleos, en éste se desconoce la persona.
Junto al anterior está el mausoleo de Usto Ali Nesefi, un arquitecto de mediados del s. XIV.
Es el último mausoleo cubierto con terracota tallada.
Y, como en todos los edificios de esta necrópolis, ni me imagino lo que se puede ver dentro, una preciosidad.
El tamaño es enorme.
Las formas de los azulejos y colores son todas distintas. 
Es un importante lugar sagrado de peregrinación.
Me saqué alguna foto con la chica y su móvil, es gente muy maja, a veces, el móvil ayuda a hacer risas entre gente totalmente distinta, aunque fuese incapaz de saber su nombre. 
La calle principal y única, gente haciéndose fotos y a mí aunque "no me enterase", luego les echaba un sonrisa y tan amigos, yo también era un tío raro, guiri, medio calvo y barba blanca ...
Al fondo hay una pequeña plaza, fabulosa, es el complejo de Tuman Oko o Aka con dos mausoleos y una mezquita.
Es pequeña y el estar entre estos edificios sin gente alrededor da una sensación de claustrofobia especial pero muy agradable, sosiego y tranquilidad.
Fue construida por la esposa de Amir Timur en el S. XV.
Los mausoleos mausoleos Khodja Ahman y Kutlug Oko.
Los mausoleos Tuman Oko y Khodja Ahman.
El mausoleo de Tuman Oko.

Entro en él, otra belleza.

Es realmente bonito.
Vuelvo por la calle ahora con más gente, pero poca para la que puede haber, se está muy bien.
A cada lado de la calle se ven fachadas con una decoración de azulejos muy bonita.
Aunque los terremotos se hicieron notar, todavía se ve los mausoleos y las cúpulas con frisos y cerámica de vidrio azuladas.
Pasear por este lugar da sensación solemne y de soledad, quietud ...

La caligrafía parece dibujos.
Los pintores, ceramistas y alfareros tenían que ser unos verdaderos maestros para hacer los azulejos con tantas tonalidades de azules o verdes.
Las cúpulas de los Mausoleo Kazi Zade Rumi, astrónomo y científico y de Ulugh Ulzhaoyim.
Veo las cúpulas de las madrasas de la plaza de Rejistán.
Me doy una vuelta hasta el cementerio, conviven varias religiones.
Por la calle principal ya voy entre más gente, parece mentira este lugar.
Esta familia me preguntó si les podía sacar una foto, pues si, pero sólo la podrán ver en la pantallita de la cámara, aun así, sólo querían sacarse una foto que nunca verán, no tenían internet y no nos pudimos explicar, gente maja.
La salida, es un continuo ir y venir de gente.
"Ehson Qutisi" o caja de donaciones.
Hay una leyenda en la que en Shah-i-Zinda está enterrado Qutham ibn Abbas, primo de Mahoma.
Llegó a Samarcanda con la invasión árabe en el siglo VII para predicar el islam.
La entrada es preciosa, fue construido por el gobernante timúrida Ulugh Beg, es el acceso a la escalera del paraíso alrededor de la cual se organizan los mausoleos.
Mientras voy andando me fijo en la gente, las distintas formas de vida que hay en tan poco sitio.
Esperando.
Amigable charla.
Salimos de la necrópolis y vamos a otro lugar exquisito.
Ayer pasé por la mezquita Hazrat Khizr (Hazrati Xizr) o de los Viajeros, pero no pude entrara, hoy si deambularé por su patio interior y me lo pasaré muy bien con la gente.
Fue la primera en construirse después de la invasión árabe en el S. VIII.
Gengis Kan la destruyó, pero no se terminó de abandonar pues se reconstruyó en distintas ocasiones y la actual es del S. XIX.
Es una mezquita muy bonita y los techos de madera son una maravilla.
Gente con los típicos abrigos de astrakán, una piel de corderos recién nacidos de la raza Karakul, tienen una lana rizada y muy brillante.
Y nuestra guía, Lasso, una mujer muy maja y atenta, recuerdos para ella.
Por los cuidados jardines va y viene mucha gente.
Veo el mausoleo y la mezquita de Bibi-Khanym.

Los techos y paredes están todas decoradas.
En esta mezquita está el mausoleo de Islom Karimov, este es un "lugar sagrado y eterno".
Estoy rodeado de gente del lugar y turistas del país, es un lugar de peregrinación para muchos musulmanes uzbekos. 

La terraza con esas magníficas columnas tiene unas bonitas vistas hacia el mausoleo y la mezquita de Bibi-Khanym.
Paseo y, de vez en cuando, me encuentro sólo, sin nadie a mi alrededor, una gozada.
Otra cuadrilla, veo muchos grupos, sobre todo de mujeres. 
El patio de la mezquita y la tumba de Islom Karimov, un expresidente de Uzbekistán.
Antes de coger la cámara ya me están saludando, pues nada, tengo que aprovechar.
Gente muy maja, en alguno de sus móviles apareceré.

Hay muchos peregrinos rezando.
Rincones muy majos para deambular.
El mausoleo y la mezquita de Bibi-Khanym.
La familia al completo, se sacan fotos de todas las formas posibles.
Alrededor de la mezquita hay unos paseos con jardines muy bien cuidados.
A la gente les gusta salir en las fotos, tanto en mi cámara como en sus móviles.
Se junta la hija para fotografiarse con la madre, aunque nunca tengan la foto, les vale la de sus móviles.
Hoy es mi último día en Uzbekistán, y, para variar, mis piernas me llevan a la Plaza de Rejistán.
La Madrasa de Ulug Bek, no me canso de verla, hoy paso por otro lado, también es impresionante, comparando con el tamaño de la gente.
A estas horas y en domingo, más el sábado, hay montón de gente, pero al ser los espacios tan grandes se pasea muy bien.
Madrasa Ulugbeg y la Tilya-Kori o Tilla-Kari.
Las madrasas Tilya-Kori o Tilla - Kari y la Sherdar o Sher-Dor.
Según venga a determinadas horas se ven totalmente diferentes.
La Madrasa Tilya-Kori o Tilla - Kari.
Hay montones de chavalería de las escuelas que viene a visitar este lugar.

la Madrasa Sherdar o Sher-Dor, se distingue fácil por las figuras de los tigres de la fachada.
Es enorme comparando con la gente.
La Madrasa Tilya-Kori o Tilla - Kari, cambia totalmente según por dónde ande.
A pesar de la cantidad de gente que anda por esta plaza, los jardines están perfectamente cuidados.
La curiosidad de las chavalas, estudian inglés y aprovechan para preguntar lo de siempre y los años que puedo tener, me parece que lo de la barba blanca aumenta su curiosidad, es una gozada la chavalería.

Sigo andando entre gente de todo tipo, hay muchas caras distintas de diferentes etnias.


Los edificios tiene un tamaño enorme, todos bellamente decorados.
La fachada de la madrasa de Sher Dhor con un mosaico de tigres, lo que me extraña es que el islam prohíbe representar figuras humanas o animales, la escena cazando ciervos con el sol detrás y cara con rasgos mongoles, parece una combinación del islam y otras religiones, de todas formas, es muy bonito.
Se construyó a principio del S. XVII. 
Me encanta pasear entre la gente de otros lugares.
Mires a donde mires siempre hay algo interesante.

Los mosaicos de la madrasa Ulugbeg.
El interior de la Madrasa Sher-Dor, una maravilla de mosaicos.
Con unos techos enormes.
Las ventanas de las habitaciones de los estudiantes.
Antes tenía una mezquita, pero ya no existe.
Con las dos cúpulas de azul turquesa.
Vuelvo a salir a la plaza viendo la madrasa Ulugbeg enfrente.
Anteriormente tenía cuatro minaretes de 33 metros, pero en 1870 uno se derrumbó y el terremoto de 1907 tuvo más daños.
Sólo hay dos minaretes restaurados a mediados del S. XX.
El interior de la madrasa, otra maravilla de trabajo, tiene un patio interior enorme.
Su construcción terminó en el año 1420 y daba cursos de teología, matemáticas, filosofía y astronomía.
Y el interior de la madrasa Ulugbeg.
La cúpula es realmente impresionante.
Y los mocárabes o bóvedas en panal, son muy bonitos. 
Saliendo entre las columnas de la madrasas Tilya-Kori veo la de Sherdar, la de los tigres en la fachada.
Mucha gente sentada en los bancos, hay que descansar de vez en cuando porque no hacemos más que andar de un lado a otro viendo estos magníficos monumentos.
El interior de la madrasa de Ulugbeg.
El patio con las habitaciones de los estudiantes.
Y para beber unos buenos tés.

Las estrechas escaleras para los pasillos del primer piso.
Desde donde hay una buena vista sobre el "ambiente" del patio.
Se construyó a primeros del S. XV, en la edad de oro de la dinastía Timurida.
La madraza sirvió como centro de intercambio intelectual, se enseñaba astronomía, matemáticas y artes bajo la dirección de Ulugh Beg.
La fachada está adornada con azulejos azules que no puedes dejar de verlos.
La zona baja se ha convertido en tienditas de cosas típicas, ropas, cerámicas ...
Los azulejos parecen de cristal, es una belleza.
Montón de gente del país visitando y haciendo compras y yo paseando entre ellos, una gozada.
El enorme patio, no quiero ni pensar la cantidad de gente que se puede juntar en algún día especial, pero hoy que no hay mucha y es una oportunidad para pasear en ella sin agobios y disfrutando de lo que se ve.

Es impresionante comparándolo con el tamaño de la gente y sus bonitos grabados.

El interior de la Mezquita Bibi-Khanum o Bibi Khanim.
Tiene un patio para 10.000 personas y es otra maravilla.
Tiene pinturas, mármoles tallados y azulejos construido por artesanos de todo el mundo.
Construida a finales del S. XIV y principios del S. XV, es la mayor mezquita del Asia Central.
Significa "princesa mayor" y es el nombre Bibi Khanim, la esposa favorita de Amir Temur caudillo, más conocida en la historia como Sarai Mulk Khanum.
El Gran Corán, una vieja creencia: si una mujer no puede quedar embarazada por mucho tiempo, tiene que venir a Bibi Khanum, tocar las piedras de la mezquita y el lugar donde está el gran Corán y rezar. No importa en qué idioma suene la oración, lo más importante es pedirle a Alá conocer la felicidad de tener a su propio hijo en sus manos.
Y el deseo a lo mejor se hace realidad, porque durante muchos siglos este lugar ha sido de oración y se considera santo.
Es un edificio magnífico y da sensación de suavidad a pesar de su gran tamaño.
La preciosa cúpula.
El terremoto de 1897 casi la destruye y se está restaurando.
Otra de las cúpulas.
Una maqueta de la mezquita.
Alrededor de la mezquita hay puestos de artesanos que hacen unos trabajos espléndidos, ¿ en la época de la Ruta de la seda también habría esta clase de artistas ofreciendo sus mercancías ?. 

Bellas cerámicas.
Estamos alrededor de la preciosa mezquita Bibi-Khanum o Bibi Khanim.
Y, ya que falta poco para terminar, tengo que pasar por un mercado de los que me gustan.
Como siempre cantidades enormes de pan.
Hay que comprar alguna cosa de última hora, dulces al por mayor.

Y, para terminar, muchos tipos de frutos secos y otros tipos, es increíble la diversidad que hay.
Volvemos al hotel, ahí sigue, la necrópolis de Shah-i-Zinda.
Y esto es todo por hoy viendo cosas preciosas y con gente encantadora.
Es mi último día en Uzbekistán, hay que cenar en algún bar, comer un helado y recoger los trastos.
En un rato, a las dos y media de la mañana, hay que levantarse para ir al aeropuerto.
Nos despedimos de Lasso, nos ha acompañado estos días, una mujer muy maja, no me acuerdo de cuántos idiomas sabe, ¿6?, ¿7?.
Estuvimos con su hijo el día de su cumpleaños, está estudiando.
Tras una escala en Estanbul y final del vuelo en Madrid, todavía nos queda un buen rato para llegar a Euskal Herria, hasta última hora de la noche entre unas cosas y otras.
Después de pasar unos días en Uzbekistán, me quedo con una impresión de esta gente insuperable. Amable, maja, con ganas de ayudarte y sobre todo, me acuerdo de las risas que he hecho con los grupos de mujeres y chavalería a cuenta de las fotos.
Tienen un gran respeto por las personas mayores, me acuerdo del hombre en un mercado con una bolsa, aunque habrán tenido una vida llena de líos y problemas.
Dónde se quedan los primeros días que vi la capital, el mar de Aral ...
De todas formas, me lo he pasado estupendamente imaginando los escenarios de la "Ruta de la Seda" de hace siglos recorriendo estas ciudades, de todas me queda la duda de si se está restaurando para darle la forma antigua o para que cuándo vayamos los turistas nos quedamos entusiasmados ?
La verdad es que todo es precioso y merece la pena.
Y esto se ha acabado.
Agur.